Los límites del Derecho Penal en una sociedad democrática

En un breve artículo, el Autor trata de poner de manifiesto los excesos en que se puede  incurrir respecto del uso y abuso de Derecho Penal que en definitiva es y debe ser, ultima ratio en el Ordenamiento, para conseguir la garantía de restablecimiento del orden jurídico alterado.

Que la historia se repite es algo más que una frase hecha. Que cada vez que un nuevo gobierno toma posesión sus ministros se presentan ante las Cortes, a petición propia, para exponerles sus intenciones, o como más gusta de utilizar para exponer las líneas generales de la política de su departamento, es una tradición que lleva implícito el anuncio de grandes cambios que permitan atisbar la impronta personal que se quiere dar, impronta que además debe ser coherente con un programa electoral en el que en la mayoría de las ocasiones no han tenido ocasión de participar. Y ahí es donde se inicia el equilibrio en el alambre. Respectar lo escrito en un anuncio medido del que todos guardarán nota para pasar factura si se incumple y para abrir la caja de los truenos buscando cualquier argumento con el que mostrar las “insanas” pretensiones del anuncio.

Siempre he pensado que existe separación de poderes en nuestro país, que hay poder legislativo, un ejecutivo y un judicial. Sin embargo, últimamente estoy empezando a dudarlo.

Partiendo de la base de que los miembros del máximo órgano de gobierno de los jueces son elegidos por las cámaras parlamentarias y que los partidos mayoritarios y minoritarios tienen una "lucha" por meter en él, a sus teóricos más "aptos" o más bien adeptos a sus ideología, esto ya indica desgraciadamente que más que separación lo que hay es una sútil conexión de poderes ( aunque sobre estos temas hablaré con toda seguridad en otra ocasión).

Lo que realmente me preocupa hoy son las prisas con las que se hacen las reformas y la poca seriedad a la hora de hacer la valoración de estas y su evolución. Como ejemplo de actualidad, puedo hablar de la nueva "oficina judicial", sí, esta que nos han vendido como la gran apuesta por la modernización y agilización de la justicia.