Jose Servera

Jose Servera

Analista de entornos laborales. Director del Grupo Criminología y Justicia.

Mi experiencia profesional: Desde la finalización de mis estudios universitarios en 2009, mi experiencia profesional se ha basado fundamentalmente en la creación de proyectos personales, algo que se gestó por necesidad pero que se ha convertido en una adicción. Así, el primer proyecto fue Criminología y Justicia, la primera revista digital con contenido criminológico-jurídico en español. Tras esa primera experiencia enriquecedora han surgido entonces diferentes proyectos todos ellos enfocados al ámbito de la difusión de contenidos criminológicos dando lugar desde entonces a Criminología y Justicia MéxicoCriminólogos.euJobooksCrimibooks y ahora Anomics. En 2013 la Sociedad Mexicana de Criminología Capítulo Nuevo León me invitó a participar por primera vez en un congreso en México. A partir de ahí, he impartido charlas como “Emprendimiento Criminológico",“¿Tengo futuro como criminólogo?" y “Problemas y oportunidades de la aceleración tecnológica en criminología". También ha participado en diferentes jornadas de criminología en España, todas ellas relacionadas con la inserción laboral del criminólogo. Compagino además la creación y gestión de proyectos trabajando como tutor de grado de criminología en la Universitat Oberta de Catalunya. La primavera de 2014 publiqué mi primera obra, “Emprender en criminología", que llegó a situarse en el top 100 de ventas de Amazon y que puedes descargar gratuitamente en antitrabajo.com.

En la UOC hemos abierto un espacio de orientación profesional para los estudiantes de criminología que están a punto de graduarse. Se trata de un espacio pensado para facilitar y dar el mejor soporte posible al difícil camino que les tocará recorrer a todos los estudiantes que finalicen, de cara a que les permita clarificar lo que pueden hacer y el modo en el que podrían llevarlo a cabo. En este sentido, es importante que el estudiante sea capaz de enfrentarse a algunos tópicos o prejuicios que pueden terminar por debilitar la motivación que tenía al inicio de los estudios. Los que indico a continuación son solo unos pocos de ellos:

Este fin de semana esta página cumplió ni más ni menos que cuatro años. Casi 1200 artículos y más de 80 autores han pasado por aquí en todo ese tiempo. Y como ningún año es igual a otro, este se puede decir que es claramente el del rejuvenecimiento de “Criminología y Justicia”. Cuando iniciamos la andadura era con cierta diferencia respecto a los demás colaboradores la persona más jóven (26 años). 

Tras el trágico asesinato de un profesor en el Instituto Joan Fuster de Barcelona, suceso que ha conmovido a toda la comunidad educativa, los tertulianos de siempre no han tardado mucho en hipotetizar sin apenas información en torno a las causas que han provocado este acto violento. Divagaciones que han pasado desde el ya manido debate en torno al impacto que tienen los videojuegos (buscando una causa única que lo explique todo), pasando por el énfasis hecho en torno a la inimputabilidad del agresor (una vez más el deseo de venganza entra en juego), con el único objetivo de encontrar detrás de ese niño de 13 años alguna clase de demonio que merezca la horca.

De pequeño me llamaba mucho la atención una rudimentaria técnica que se utilizaba en algunas casas de pueblo para ahuyentar a posibles ladrones durante la ausencia de los dueños. La técnica era muy simple: antes de salir de casa, el propietario de la casa dejaba siempre una luz encendida al azar, pero siempre correspondiente a una zona que fuera visible desde la fachada. En la mayoría de ocasiones, ello se acompañaba además dejando la persiana de la misma habitación abierta, dando a entender que seguía habiendo alguien en la casa.

A principios de este mes escribí un artículo donde hacía mención al excelente documental “Ciutat Morta” y al problema endémico de las torturas policiales. Por aquél entonces el filme no tenía todavía demasiado eco, hasta que la proyección en Canal 33 y su intento de censura hicieron eclosionar lo sucedido en el caso. Al fin la proyección tenía el impacto que merecía, y obligaba a muchos de los que habían permanecido en silencio a tener que pronunciarse.

Hace unos días, coincidiendo con la finalización del año, me dispuse a ver un documental que hasta ahora me había pasado inadvertido: “Ciutat Morta”, que así se llama el filme, y que recibió entre otras distinciones la del premio al mejor documental del Festival de Málaga en 2014.

Page 2 of 8