Durante un día cualquiera, sueles escuchar entre diez y diez millones de personas hablando sobre la solución a los problemas de criminalidad. Te levantas bien pronto, y mientras te estás tomando el primer café de la mañana escuchas como el presentador de la tertulia matinal pregunta a sus contertulios sobre el “problema yihadista” en Europa. Cada persona en el plató presenta su solución, un total de cuatro, y acto seguido pasan a hablar sobre el “problema de los ninis” en España. Te acabas el café y apagas la televisión. Tras una ducha rápida, te vistes y te diriges al tren para llegar puntual a tu puesto de trabajo.