Hemos conocido la sentencia por el caso Marta del Castillo, una sentencia que algunos ya preveíamos, demasiado ‘generosa’ ‘gracias’ a la confesión de Carcaño, porque ¿si no llega a confesarse autor del crimen qué? Un aspecto crucial era la aparición del cuerpo de Marta, ya saben, tiempo que pasa es la verdad que huye, sin cuerpo no hay delito creíamos, una mala investigación hace el crimen perfecto, … 

Hace tres fines de semana se armaba en nuestro país una polémica televisiva a causa de una desafortunada entrevista. No soy yo dada a publicar en este blog comentarios de opinión sobre el tema al que lo dedico, puesto que doy por hecho que en cuestiones sobre criminalidad la mayoría queremos lo mismo: vivir en una sociedad tranquila libre de delincuencia.