Me propongo escribir estas líneas a raíz de los comentarios que me han hecho mis compañeros Nahikari Sánchez y Pedro Torrente después de participar y asistir al II Encuentro de Representantes de Estudiantes de Criminología en Barcelona durante estos días organizado por la Sociedad Interuniversitaria de Estudiantes de Criminología (SIEC). Estos comentarios han hecho que reflexione sobre los cambios que hemos sufrido en Criminología en España desde la finales de los 90 hasta la actualidad en los que el movimiento de estudiantes ha sido importantes.

Es sorprendente lo parecidos que pueden llegar a ser el mundo de las finanzas y el de la Criminología, especialmente cuando hablamos de tendencias, inversión y ganancias; incluso podemos ver símiles en los tipos de análisis más empleados para valorar los mercados y las empresas que operan en ellos.

Pesimismo.

(De pésimo).

1. m. Propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más desfavorable.

2. m. Sistema filosófico que consiste en atribuir al universo la mayor imperfección posible.

Es paradójico que una de las principales funciones de los criminólogos sea la de insertar presos en la sociedad disminuyendo los índices de reincidencia y que no seamos capaces de insertarnos nosotros mismos en el ámbito profesional y social, o por lo menos, no lo hayamos sido hasta el momento.

Se están haciendo muchos esfuerzos, se llevan haciendo muchos esfuerzos, desde diferentes colectivos: asociaciones, empresas, agrupaciones de alumnos y antiguos alumnos. Todo es muy positivo, y digo, muy positivo porque se palpa la inquietud de los nuevos titulados y la predisposición para empezar a hacer cosas, eje fundamental sobre el que se debe asentar el inicio de la profesión.

“Por nuestra ignorancia no sabemos las cosas necesarias; por el error las sabemos mal.”

Robert Burton.

La aseveración que indica el titulo del presente artículo, no se refiere a quienes son estudiosos de la ciencia criminológica en este país americano. En México no es arriesgado afirmar que existe una buena cantidad de Criminólogos muy reconocidos, no solamente a nivel nacional sino en el mundo entero. El problema real se encuentra en aquellas personas que ocupan los puestos estratégicos en materia de seguridad pública, prevención del delito, tratamiento clínico a delincuentes o de todas aquellas áreas que tienen que ver con la conducta antisocial, o bien con el crimen, el criminal y la criminalidad. En nuestro país, esas personas son quienes desconocen en la mayoría de los casos a la Criminología.