La sonriente cara de este joven paquistaní se ha convertido en un verdadero icono de las campañas que demandan acabar con la esclavitud infantil y potenciar la justicia como base de las relaciones internacionales entre los países del Norte y el Sur del planeta; sin embargo, más allá de esta simbólica imagen, su rostro esconde un crimen sin resolver que conmocionó al mundo el 16 de abril de 1995, cuando Iqbal, con apenas 12 años, fue asesinado de un disparo mientras montaba en bici en Muridke, su aldea natal, cerca de Lahore (Pakistán). Según Naciones Unidas, aquella muerte no fue en vano porque inspiró a muchas otras personas que han tratado de cambiar las cosas desde entonces, defendiendo a los 250.000.000 de niños que se calcula que son empleados como esclavos en todo el mundo: uno de cada seis menores comprendidos entre los 5 y los 17 años.

Bibiana Aído presentó ayer un primer balance sobre la trata con fines de explotación sexual correspondiente al año 2010. La secretaría de Estado de Igualdad avanzó los primeros datos en la inauguración de un seminario de trabajo sobre dicha forma de esclavitud promovido por la Defensora del Pueblo, María Luisa Cava de Llano, que es la encargada de preparar un informe que presentará al Parlamento a finales de año.

Según palabras de Aído, el año pasado se realizaron un total de 2.344 inspecciones policiales, desmantelaron un total de 335 organizaciones y identificaron a 1.641 víctimas, un 92% de las cuales eran mujeres y niñas. En 2009 cayeron 158 redes y se identificaron 1.300 víctimas.