Nota: Tal vez pueda parecer que este pequeño escrito busque justificar los actos sucedidos hoy en París. Para nada. Lo que este cúmulo de letras busca es despertar la duda y la reflexión sobre este suceso.

“Estamos empeñados en trabajar con ambas partes para llevar el nivel de terror a un nivel aceptable para ambas partes»

G. Bush.

Como señalaba al principio, los EEUU mantienen un inequívoco rechazo al Derecho Internacional en varios ámbitos; pero sin duda el más peligroso rechazo es el de la denominada acción o guerra preventiva, que hoy desean dirigir contra Irak y mañana dirigirán contra cualquier otro Estado, cuando los intereses de su minoría dirigente se lo aconsejen, exista o no exista causa real.

Sometidos a control por la normativa comunitaria y española y cuya exportación está prohibida por la ONU

Detenidos los vendedores -cinco empresarios españoles- y tres ciudadanos iraníes que habían viajado a España para formalizar la compra del material de guerra

También tenían previsto vender piezas y repuestos de las aeronaves de combate a Venezuela

Intervenidos en Madrid y Barcelona nueve helicópteros BELL-212, repuestos y diverso material de guerra, todo ello valorado en unos 100 millones de euros

 

¿Cinismo o Humanitarismo?

¿Por qué apoya la ONU y la OTAN una intervención en Libia y no en otros países, en los que igualmente están dirigidos por un tirano, como Irán, Corea del norte, Yemen, Jordania, Cuba, Siria…? Antes de responder expondré algunos datos que nos vislumbrarán las razones acerca de la situación de Libia:

El portavoz parlamentario de IU registra una pregunta parlamentaria en el Congreso ante la posible “vulneración de la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar, que obliga a prestar auxilio a las personas en peligro en el mar”.
Gaspar Llamazares, portavoz parlamentario de Izquierda Unida, ha registrado hoy en el Congreso una pregunta dirigida al Gobierno en la que interroga sobre qué actuación piensa tomar para contribuir a aclarar desde nuestro país –activo miembro de la OTAN-  la muerte por hambre y sed de 61 inmigrantes procedentes de Libia, entre ellos varias mujeres y niños, tras permanecer en una embarcación abandonados a la deriva en el Mediterráneo durante 16 días.

¿Se libra una guerra contra el terrorismo? En mi opinión, no. No es una guerra contra el terrorismo sino contra un modo de civilización, el fundamentalismo islámico,  incompatible con el modo de vida occidental tal y como está conceptuado. En efecto, se trata de una guerra, pero no en el sentido convencional del término, en el que dos ejércitos se enfrentan uno a otro y en el que, teóricamente, debería salir vencedor el que tomara mejores decisiones en función de sus medios humanos y materiales y los del oponente. En esta guerra, el terrorismo es el tipo de combate elegido por uno de los bandos, un modo de combatir en el que no luchan soldados contra soldados a una mayor o menor distancia entre ellos en función de la tecnología aplicada, sino terroristas, que no emplean uniformes que les identifiquen como tales, contra población en general (en la que se incluyen soldados del bando contrario, claro está, pero también civiles), con la finalidad de generar tal estado de terror en la población del bando objetivo que sus dirigentes evalúen como inaceptables las pérdidas producidas y se dobleguen frente al bando contrario. El terrorismo ha cambiado de modo drástico el modo de guerrear del ser humano, modo en el que la incertidumbre y el terror se han convertido en armas mucho más poderosas que el más sofisticado armamento tecnológico. 

Es por ello que la expresión guerra contra el terrorismo es inexacta y puede llevar a confusión.