Parte I: Antecedentes y Causas

Cuando Mohamed Bouazzi prendió fuego a su propio cuerpo a lo bonzo por la desesperación de ver cómo su única fuente de sustento era destruida por la policía, poco podía imaginar lo que supondría en el resto del mundo, donde a día de hoy hay más de 20 países que han sufrido el contagio epidémico de  protestas en demanda de reformas democráticas. Unos las han contenido mediante la fuerza, otros a base de reformas sociales y unos terceros han sucumbido a la revolución provocando la salida del poder de sus mandatarios.

Así al menos nos lo han contado los medios de comunicación desde el 17 de diciembre del pasado 2010; sin embargo, existen voces que nos hacen pensar en otra posible concepción de la “primavera árabe, poniendo el objetivo en los intereses ocultos y las posibles consecuencias que se derivarán en el resto del mundo. ¿Es posible que existiera una estrategia previa por parte de otros países o agencias de inteligencia para desestabilizar los países de mayoría religiosa musulmana? ¿Qué intereses hay en las revueltas en el Magreb1 y Maxreq2? ¿Quiénes se benefician de esta situación? ¿Qué consecuencias traerán al resto del mundo?

La Europa sin fronteras podría tener los días contados. El anuncio del ejecutivo danés de reimplantar las ancestrales aduanas como medida de control ante “el incremento de los delitos transfronterizos” ha sorprendido muy negativamente al resto de Europa, en especial a la Comisión Europea que se reunirá en las próximas semanas para tratar la situación.