La Ciudad Prohibida de Pekín es uno de los lugares turísticos más importantes de la capital y de todo el país, por ello se presume que su seguridad sea máxima. A pesar de esto, el emblemático lugar amanecía el domingo pasado echando en falta nueve piezas artísticas, después de 20 años sin producirse ningún tipo de robo. Un portavoz del palacio dio a conocer la noticia este miércoles y aseguró que las piezas robadas consistían en  varios monederos de oro y estuches de maquillaje de cuantiosos siglos de antigüedad y con incrustaciones de piedras preciosas de estilo occidental de principios del S.XX. Su valor se ha tasado en 10 millones de yuanes, equivalente a un millón de euros. Dos de las nueve piezas se encontraron en las inmediaciones con ligeros daños físicos.