Un nuevo año, nuevos horizontes.

“Lo importante en ciencia no es tanto obtener nuevos hechos como descubrir nuevas formas de pensar sobre ellos.”

William Lawrence Bragg.

Desde sus inicios, la Criminología se ha identificado como aquella ciencia que tiene como objeto de estudio la personalidad criminal, es decir, el entendimiento de las causas que han llevado al delincuente a cometer los más atroces actos antisociales. Como bien decía Don Benigno Di Tullio cit. post. Rodríguez (2003:8),  la Criminología es: “la ciencia generosa […], mediante la cual se haga posible combatir más eficazmente la causa de los más graves y más frecuentes actos antisociales y criminales [...]”. 

“Por nuestra ignorancia no sabemos las cosas necesarias; por el error las sabemos mal.”

Robert Burton.

La aseveración que indica el titulo del presente artículo, no se refiere a quienes son estudiosos de la ciencia criminológica en este país americano. En México no es arriesgado afirmar que existe una buena cantidad de Criminólogos muy reconocidos, no solamente a nivel nacional sino en el mundo entero. El problema real se encuentra en aquellas personas que ocupan los puestos estratégicos en materia de seguridad pública, prevención del delito, tratamiento clínico a delincuentes o de todas aquellas áreas que tienen que ver con la conducta antisocial, o bien con el crimen, el criminal y la criminalidad. En nuestro país, esas personas son quienes desconocen en la mayoría de los casos a la Criminología.

¿Para qué le puede servir a un criminólogo saber detectar el engaño en las personas?¿Qué le aportan estos conocimientos a su puesto de trabajo?

Bueno, antes de responder a estas preguntas, deberíamos comenzar diciendo que, a pesar de los esfuerzos que los criminólogos estamos haciendo para que se considere a la criminología una ciencia útil para la sociedad (como así está reconocida en muchos otros países, y en la teoría en España también), en la práctica, falta dar el paso para que los criminólogos tengamos reconocidos nuestros puestos de trabajo, es decir, se acepte y fomente la figura del criminólogo como profesional altamente cualificado. Como todavía para llegar a esto nos falta un poco de tiempo, permitidme que me adelante a ese acontecimiento y defina 2 de los trabajos que deberíamos desempeñar los criminólogos, y una vez hecho esto, veremos en qué puede ayudarnos el Análisis Verbo-Corporal (AVC)[1] y la Detección del Engaño.

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