La violencia en la infancia parece influir de manera notable en el futuro desarrollo de la adolescencia. Ser víctima directa de episodios violentos y haber observado situaciones violentas influye particularmente a nivel- cognitivo, emocional, - conductual y, en algunos casos, puede ser un factor precipitante para reproducir la misma conducta observada.

En este artículo se expone la clasificación de la violencia que José Sanmartín desarrolló desde el Centro Reina Sofía. Se comienza con una diferenciación entre los conceptos de agresividad y violencia para luego realizar un rápido repaso a las distintas categorías que dicha clasificación establece. Asimismo, se ofrecen algunos datos estadísticos del alcance de algunos de esos tipos de violencia en España.

Conclusiones Finales

 

En los últimos cinco años han sido detenidas en España más de 1.200 personas por pornografía infantil en Internet.

Sólo este año ya han sido arrestadas 511, y hay además 189 imputadas.

Del millar de pederastas que fueron detenidos entre 2007 y 2005, sólo una treintena acabaron en la cárcel.

En 2006 se llevaron a cabo 15 grandes operaciones contra este delito; en 2007, 18; en 2008 van ya 26.

Entre 2005 y 2007 el número de casos de pornografía infantil creció un 150%: en 2005 se investigaron 135 casos, y en 2007, 341.

De los 341 casos de pornografía con menores detectados el año pasado, 313 fueron cometidos a través de Internet o las nuevas tecnologías.

La pedofilia o paidofilia (del griego παιδοφιλια y éste de παιδοσ paidós o παις país, 'muchacho' o 'niño' y φιλια filia, 'amistad') es la inclinación de las personas a sentir una atracción sexual primaria hacia niños prepúberes.

Es una cronofilia, es decir, una parafilia en la que la edad del sujeto es discordante con la edad del objeto de la atracción sexual.

La Real Academia Española prefiere "paidofilia" (etimológicamente más correcta) sobre "pedofilia", si bien esta segunda forma es más usada.

Pedófilo es el adulto que se interesa amorosa o sexualmente por niños o preadolescentes, es decir, aquellos que aún no han tenido el despertar sexual. Podría ser un adulto hombre o mujer, interesado por niños o niñas (desde bebés hasta preadolescentes).
Hay una variedad distinta de la pedofilia, la hebofilia, en que el adulto se interesa por adolescentes, aquellos que ya han tenido el despertar sexual pero aún no son adultos. Un hebófilo no se interesa por niños pequeños.

CONSIDERACIONES PREVIAS1

 

No es la prudencia lo que distingue al hombre de la bestia.
Thomas Hobbes

 

La Audiencia Provincial de Madrid condenó a 58 años de prisión a Álvaro I. G., alias Nanysex, al considerarlo autor de cinco delitos continuados de abusos sexuales y de seis delitos de corrupción de menores. Nanysex abusó sexualmente de cinco niños entre 2002 y 2004 en Murcia y en Madrid. Grababa los abusos en vídeo y luego los distribuía por Internet. Obligaba a los niños a practicarle felaciones y se masturbaba en presencia de los menores, aprovechando su trabajo de canguro. También fueron condenados José G. C. (31 años), Eduardo S.M. (14) y a Antonio O.M. (3), que acompañaban a Nanysex durante los abusos. El primero llegó a penetrar analmente a alguna de sus víctimas.

Bibiana Aído presentó ayer un primer balance sobre la trata con fines de explotación sexual correspondiente al año 2010. La secretaría de Estado de Igualdad avanzó los primeros datos en la inauguración de un seminario de trabajo sobre dicha forma de esclavitud promovido por la Defensora del Pueblo, María Luisa Cava de Llano, que es la encargada de preparar un informe que presentará al Parlamento a finales de año.

Según palabras de Aído, el año pasado se realizaron un total de 2.344 inspecciones policiales, desmantelaron un total de 335 organizaciones y identificaron a 1.641 víctimas, un 92% de las cuales eran mujeres y niñas. En 2009 cayeron 158 redes y se identificaron 1.300 víctimas.  

La respuesta del Tribunal Supremo ha sido muy explícita. La sentencia 992/20101, de 8 de enero, afirma que El Estado de Derecho nunca debe abdicar, obviamente, de sus más elementales esencias, como lo es sin duda el respeto a la dignidad del ser humano, en aras de un relativismo cultural que aloje el fundamento de la decisión penal en las creencias, opiniones o costumbres de un determinado grupo, con el grave riesgo que ello por añadidura supondría para la adecuada protección de las víctimas, como titulares últimos de tales valores básicos. Esta sentencia puso fin a un proceso que se inició cuando se produjeron los hechos, en junio de 2007.