Jose Servera

Jose Servera

Analista de entornos laborales. Director del Grupo Criminología y Justicia.

Mi experiencia profesional: Desde la finalización de mis estudios universitarios en 2009, mi experiencia profesional se ha basado fundamentalmente en la creación de proyectos personales, algo que se gestó por necesidad pero que se ha convertido en una adicción. Así, el primer proyecto fue Criminología y Justicia, la primera revista digital con contenido criminológico-jurídico en español. Tras esa primera experiencia enriquecedora han surgido entonces diferentes proyectos todos ellos enfocados al ámbito de la difusión de contenidos criminológicos dando lugar desde entonces a Criminología y Justicia MéxicoCriminólogos.euJobooksCrimibooks y ahora Anomics. En 2013 la Sociedad Mexicana de Criminología Capítulo Nuevo León me invitó a participar por primera vez en un congreso en México. A partir de ahí, he impartido charlas como “Emprendimiento Criminológico",“¿Tengo futuro como criminólogo?" y “Problemas y oportunidades de la aceleración tecnológica en criminología". También ha participado en diferentes jornadas de criminología en España, todas ellas relacionadas con la inserción laboral del criminólogo. Compagino además la creación y gestión de proyectos trabajando como tutor de grado de criminología en la Universitat Oberta de Catalunya. La primavera de 2014 publiqué mi primera obra, “Emprender en criminología", que llegó a situarse en el top 100 de ventas de Amazon y que puedes descargar gratuitamente en antitrabajo.com.

El pasado miercoles 15J Barcelona vivió un día tenso, si cabe mucho más que el pasado 27-M. Las acciones violentas contra algunos de los parlamentarios deben, y ya han sido, condenadas por todo aquel que tenga dos dedos de frente.

No se puede negar que lo sucedido sorprendiera a más de uno. Aún siendo una minoría la que provocó los altercados, el movimiento de indignados se había caracterizado hasta ahora por su forma pacífica de manifestarse, aún encontrándose en muchos casos fuera de la legalidad. Y esa actitud claramente antisistema no parece encajar con lo que hasta ahora se estaba plasmando.

Esta última semana ando releyendo a Thoreau (1817-1862), uno de los grandes fundadores de la literatura norteamericana. En su breve pero famoso escrito titulado Desobediencia civil encontramos reflexiones que lejos de caer en el desfase siguen siendo más que vigentes. Entre ellas extraigo un párrafo que viene a colación de las manifestaciones y acampadas que, desde el pasado 15 de mayo, se vienen dando en los diferentes puntos del estado español:

 

Hay leyes injustas:¿Nos contentaremos con obedecerlas o intentaremos corregirlas y las obedeceremos hasta conseguirlo?¿O las transgrediremos desde ahora mismo? Bajo un gobierno como este nuestro, muchos creen que deben esperar hasta convencer a la mayoría de la necesidad de alterarlo. Creen que si opusieran resistencia el remedio sería peor que la enfermedad. Pero eso es culpa del propio gobierno.¿Por qué no aprecia el valor de esa minoría prudente? ¿Por qué grita y se resiste antes de ser herido? ¿Por qué no anima a sus ciudadanos a estar alerta y a señalar los errores para mejorar en su acción?¿Por qué tenemos siempre que crucificar a Cristo y excomulgar Copérnico y Lutero y declarar rebeldes a Washington y Franklin?

(Desobediencia civil y otros escritos, 48, Tecnos)

Una de las denuncias más reiteradas respecto a las actuaciones de los Mossos d'Esquadra, no solo en lo acontecido el pasado viernes sino en incidentes anteriores, se da respecto a la dificultad por parte de los ciudadanos para identificar a los cuerpos policiales. Al respecto existe en Catalunya el decreto 217/2008 de 4 de noviembre, sobre la utilización del número de identidad profesional en determinadas piezas de los uniformes de la policía de la Generalitat-mossos d'esquadra, que indica lo siguiente:

Articulo único

.1 Las piezas visibles de los uniformes de la policía de la Generalitat-mossos d'esquadra, que lleven puestas en la parte superior del cuerpo los funcionarios y funcionarias, deberán llevar incorporada, en la parte delantera superior derecha, una veta adherente de color azul marino de 2 cm de anchura y 5 cm de largo, en la que ha de constar el número de identidad profesional.

.2 Se exceptúa en la previsión formulada en el apartado anterior las piezas del uniforme de gala.

Una niñata antisistema y ocupa (según algunos) parando un fur... on Twitpic

El día de ayer fue intenso. Tras dos semanas evitando incidentes con los acampados del 15 M, una desafortunada decisión provocó una verdadera batalla  en Plaza Cataluña y sus alrededores. Las cifras son suficientemente altas como para hablar del fracaso absoluto de la operación: 121 heridos, uno de ellos grave, y 37 de ellos policías (tantos o más que en cualquier celebración de un título de F.C Barcelona, que recordemos que es uno de los motivos por los que se llevó a cabo la limpieza). Ello unido a las imágenes de los golpes fuera de lugar a los manifestantes hacen de lo acontecido ayer una situación muy grave y, sobretodo, totalmente evitable. Y todo debido a algo que en parte reconoció Felip Puig en la rueda de prensa que celebró ayer por la tarde: que quizá no habían tenido en cuenta el poder de convocatoria de las redes sociales. Un pequeño detalle de previsión que se les había escapado, un descuido, un menosprecio al poder de intercomunicación que está adquiriendo el ciudadano, pero un descuido que no deja de sorprender que se pudiera pasar por alto, más viendo los acontecimientos y el poder de convocatoria de las últimas reivindicaciones que se vienen llevando a cabo, empezando por las realizadas contra la ley Sinde. Y ayer no fue una excepción: en cuanto la gente empezó a tener conocimiento de lo que podía pasar en Plaza Cataluña, acudió en masa a la llamada.

La Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos prepara su nuevo ataque contra la piratería en forma de paquete de denuncias contra las principales webs de enlaces. Pretenden comprobar así la eficacia de la nueva normativa. Mientras tanto, pequeñas revoluciones internas se cuecen poco a poco entre el gremio de autores,quienes cada vez más ven que el pirata es el que realmente le permitirá ejercer su profesión.

El martes pasado escribía en esta misma editorial preocupado por ese ingente fenómeno que constituía el ejercicio por norma de la violencia en las manifestaciones, a la vez que reclamaba que por una vez se consiguiera apaciguar y unir a colectivos de uno y otro lado.

Una vez más, una manifestación más, acabó con diversos incidentes. Según las fuentes, cinco policías heridos, varios desperfectos en el mobiliario y 24 detenciones. Es la norma, la triste norma de algo que nos estamos acostumbrando a ver con demasiada frecuencia. Y es algo que a la vez  se convierte en una dinámica más que preocupante, sobretodo cuando se trata de manifestaciones de ciudadanos que se mueven en pro de sus derechos. No entraremos aquí en la discusión sobre si las cargas policiales son en este y en otros casos legítimas, ya que eso forma parte de otra reflexión mucho más amplia. Lo que quiero en realidad es plantear hasta que punto el ejercicio de violencia por parte del estado se encuentra en proporción con las acciones que se llevan a cabo en dichas manifestaciones.

Una vez más, el colectivo de inmigrantes vuelve a ser el foco de atención de cara a unas elecciones. Está claro que es algo que funciona. Al PP en Cataluña la jugada le salió redonda la última vez ganando cinco escaños más que en las anteriores elecciones. Porque todos lo sabemos: los inmigrantes han venido claramente a invadirnos. Diría más aún: los inmigrantes han venido a quitarnos nuestro trabajo. Y encima no contentos con ello saturan nuestros servicios públicos, sobretodo la sanidad y la educación. Y además lo que faltaba, que luego vienen aquí para delinquir, háyase visto tanto morro.  Estas personas son poco menos que despreciables, y en especial los moros que se creen que pueden venir aquí a construir mezquitas y imponer el burka.

Evolución de los feminicidios de pareja en España desde la Ley de Violencia de género

Evolución de los feminicidios de pareja en España desde la Ley de Violencia de género

El día de ayer sacó a la palestra una vez más dos posibles casos de violencia de género, uno en Almería y otro en Madrid. Con pocas horas de diferencia, dos mujeres fueron atacadas con arma blanca por parte de su ex-pareja (Almería) y pareja (Madrid) respectivamente. En ninguno de los dos casos existía una sola denuncia previa de maltrato por parte de la mujer. Y esto, aunque parezca sorprendente, suele ser la norma cuando se trata de mujeres asesinadas por su pareja.

Si quieres leer más artículos de Antonio Manuel Núñez-Polo Abad entra en http://cj-worldnews.com/spain/

No me alegro de la muerte de Osama Bin Laden

Como ya sabéis algunos de los que nos seguis, este diario parte con un objetivo prioritario: intentar evitar a toda costa cualquier enfoque amarillista de la criminalidad, pero a la vez conseguir captar vuestra atención con unos contenidos interesantes y constantemente actualizados. Pero esta tarea, todo hay que reconocerlo, es harto difícil dentro de la enorme competencia que existe dentro del ámbito periodístico (ahora más que nunca). Lo ejemplifica claramente esa hambruna que habita en todos los medios de comunicación tras la muerte de Bin Laden: hay que encontrar información, de cualquier tipo, contrastada o no, y ser el primero. Y pedimos más, porque hay que saberlo todo. Y si circulan rumores, también se habla de ellos. Y si otro medio difunde una imágen, nosotros no debemos ser menos. Todas las suposiciones son susceptibles de ser noticia. Y al final son tantas las informaciones habidas y por haber que se hace casi imposible tener una versión nítida de los hechos. En medio de toda esta desinformación (que también es en gran parte inducida por la poca transparencia a la que nos debemos enfrentar en temáticas como esta)  el lector probablemente llegue a la conclusión de que no, esto no es periodismo, y que al fin y al cabo no difiere mucho de las tertulias del corazón. 

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