En México el derecho de los niños a conocer su origen biológico ha pasado de ser un tema poco conocido a sentar precedentes jurídicos importantes en la Suprema Corte de Justicia de la Nación; debido a que la práctica de la prueba de ADN para la determinación biológica del parentesco se ha convertido también, en una herramienta de los laboratorios de genética, tanto particulares como los de gobierno; de uso más frecuente al poder ofrecer un costo más accesible, con un tiempo menor de entrega de resultados y tomando estándares internacionales como en otros países.