Al margen de los tijeretazos que el Gobierno nos mete en la cartera, para matar nuestra calidad de vida familiar, a los policías (funcionarios) se nos trata de eliminar de múltiples formas durante nuestros quehaceres diarios. A veces a tijeretazos, como el Gobierno, y ahora no lo digo metafóricamente, pues muchos hemos tenido que desarmar a violentos armados con ese instrumento, ¿verdad, Fali Aradas?

            El pasado mes de febrero publiqué la primera entrega de esta serie de pequeños artículos que tratan de dar a conocer algunas expresiones propias del mundo penitenciario.

 

Como cada grupo social, la subcultura carcelaria ha generado, con el paso de los años, formas de expresión propias, un lenguaje que permite a sus miembros sentirse parte integrante de un grupo y que de alguna manera contribuyen a distanciarse del personal penitenciario, con el conviven   a diario.