Dentro del ámbito de la peligrosidad criminal, la crueldad con animales en prisioneros como predictor de comportamiento violento se estudia desde hace casi 100 años. Uno de los estudios más conocidos es el elaborado por el FBI en asesinos en serie, según el cual un 46% de estos maltrataba animales durante la adolescencia. 

En esta nueva sección de Criminología y Justicia iniciaremos el estudio de la violencia contra los animales y las implicaciones que ésta tiene tanto para los propios animales no humanos como para los humanos. Hemos considerado conveniente que el primer artículo sea destinado a definir qué entendemos por violencia hacia los animales para poner de manifiesto las dificultades que existen para acordar una definición universalmente aceptada.

Dos de los pioneros en el estudio de la violencia hacia los animales, Lockwood y Ascione, empezaron a perfilar una definición del concepto de crueldad y una manera de medirla: “representa un comportamiento objetivable y definible que acontece en un contexto social igualmente definible” (Lockwood & Ascione, 1998: 443). Ascione propuso una definición de crueldad hacia los animales que es la que se utiliza mayoritariamente en los trabajos de investigación: “comportamiento socialmente inaceptable que causa de manera intencional un sufrimiento, dolor o distrés innecesario y/o la muerte del animal”.

alt El Dr. Frank Ascione y la Dra. Núria Querol durante la pasada reunión de expertos de la National Link Coalition en la Denver University.