En el año 1.999, el entonces Defensor del Menor, Javier Urra, encargó un estudio acerca de la repercusión psicológica de la exposición a las corridas de toros en los niños, ya que llegaron a la institución 1.848 quejas al respecto. En él participaron doce expertos, psiquiatras, sociólogos, psicólogos, realizando el informe final el Dr. Echeburúa.

El abogado criminólogo Agustín Mansilla señala que hay estudios que revelan que “el 100% de los asesinos en serie habían comenzado en su infancia y adolescencia maltratando animales”.

Asegura que la gente está tomando conciencia de que “una sociedad evolucionada y civilizada no puede permitir ese tipo de violencia dentro de su territorio y de su vida”.

En los últimos treinta años se han utilizado varias definiciones de asesinatos en serie por la policía,  médicos, académicos e investigadores. Si bien estas definiciones comparten características comunes, difieren en  requisitos específicos, tales como el número de asesinatos, los tipos de motivación y  aspectos relativos a la temporalidad de los asesinatos.  Para dotar de unas definiciones comunes a los diferentes profesionales, la Unidad de Análisis de la Conducta del FBI (Behavioral Analysis Unit) y el National Center for the Analysis of Violent Crime revisaron y consensuaron las definiciones de asesino en serie y de masas en 2008.

La definición de asesino en serie sería: El homicidio de dos o más víctimas por el mismo delincuente (s), en eventos separados.