Coincidamos o no con los planteamientos de Artur Mas, que dicho sea de paso, aprovecha esta crisis y el descontento social de Cataluña para azuzar el nacionalismo, lo que no nos cabe en la cabeza es la respuesta dada a esta presión nacionalista por parte del estamento militar: juicio castrense a los instigadores políticos que promuevan este “levantamiento”.