Viernes, 08 de abril

He llorado toda la noche como un descosido. Creo que el porro ha colaborado en ello. Me he sentido tan solo, desamparado, sin nadie con quien conversar… Nunca pensé, que con apenas un mes de residencia en esta casa, pudiera echar tanto de menos mi celda, mi patio y a mis compis. Estoy desarraigado en este módulo. No tengo nada ni a nadie. Y por la noche me como la sesera pensando en mi familia, en la libertad, en mis amigos…, y lloro.