El pasado 22 de septiembre el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado los resultados provisionales de la estadística de menores con datos referidos a 2015.

Desde que el hombre es hombre ha tenido la imperante necesidad de tener controlado su entorno, es decir, el ambiente donde habita, la población con la que convive, las acciones que se realizan y más. La invención del lenguaje se considera una de las aportaciones más importantes – si no es que la más importante – a la humanidad. Pero hay una aportación que tiene igual importancia que la del lenguaje: los números.

El pasado 26 de septiembre el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado los resultados provisionales de la estadística de menores con datos referidos a 2013.

En ella analiza la información recogida en el registro de sentencias de responsabilidad penal de los menores, en el que se inscriben las sentencias firmes dictadas por los jueces de menores y que en la actualidad es la única fuente que permite un conocimiento global de la evolución de la delincuencia juvenil en España.

Días antes seis turistas españolas habían sido violadas. Un grupo de delincuentes habría irrumpido en una villa cerca de la playa para abusar de las extranjeras.

A los hombres, al parecer también siete españoles, los habrían sometido durante la agresión, que, según algunos diarios, duró tres horas.

Días después el puerto de Acapulco, municipio del Estado de Gurrero, era calificado por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, como la segunda ciudad más peligrosa del mundo[1], solo por debajo de San Pedro Sula, Honduras, y haciéndole compañía a diversas ciudades mexicanas.

Los drug courts o tribunales de drogas son tribunales especiales desarrollados principalmente en Estados Unidos con el objetivo de mejorar ostensiblemente los resultados, tanto a nivel de reincidencia como de reducción del consumo de drogas, de las personas que han cometido algún delito que esté directamente relacionado con la dependencia o el abuso de algún tipo de droga. Por norma general, el perfil con el que trabajan estos tribunales es el de personas que han cometido delitos no violentos, con contadas excepciones de delincuentes violentos. 

La Bureau of Justice Statistics viene recopilando y publicando desde 1980, en sus Homicide Trends in the United States Series , las muertes de los agentes policiales de Estados Unidos mientras se encontraban desempeñando algunas de sus labores. Hace poco presentaron las cifras de los últimos 32 años (de 1980 a 2010) compiladas en un solo informe,  Homicide Trends In The United States, 1980-2008, del que recogemos los datos más reseñables.

Entre 1980 y 2010, el número de agentes de policía asesinados estando de servicio descendió un 46%, de los 104 agentes muertos en 1980 a los 56 en 2010.

Hay una percepción extendida entre la población en general, en parte también entre profesionales y estudiantes del campo de la criminología, de que las estadísticas mienten.

A veces, esta percepción se dirige hacia la estadística como tal, como en el ejemplo de los pollos (“si yo tengo dos pollos y tú ninguno, la estadística miente al decir que tenemos un pollo cada uno”). Pero la estadística permite identificar no solo los valores intermedios (saldría a pollo por cabeza, lo que no quiere decir que sea así), sino también cómo se reparten (si todos tienen el mismo número de pollos o son unos pocos los que los tienen todos), su relación con otros factores (si los que acaparan pollos son, por ejemplo, los mismos que acaparan otras cosas) y su evolución a lo largo del tiempo (qué pasa con los pollitos que van naciendo). La estadística no miente: es un instrumento sistemático para fundamentar afirmaciones basándose en la medición de la realidad.