Llegó la hora de la criminología

Abril 16, 2013 5926
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A estas alturas del partido, es poco probable encontrarse con algún miembro “despistado” en la comunidad criminológica – al menos en la catalana – que desconozca la controversia desatada a raíz del acuerdo de colaboración suscrito entre la Universidad de Barcelona (UB) y el Institut de Seguretat Pública de Catalunya (ISPC), cuya última institución pública nombrada, dependiente del Departament de Interior de la Generalitat de Catalunya, quedaría adscrita a la Facultad de Derecho para la promulgación de un inédito Grado de Seguridad que hipotéticamente arrancaría su andadura en un plazo de tiempo quizás no superior a los dos años.

Tal acaecimiento, ha conseguido desencadenar un clamor unánime entre el colectivo criminológico (estudiantes, profesionales, docentes, científicos, asociaciones y cualesquiera otros actores afines), generando una contundente reacción adversa y sin titubeos al proyecto de creación del neófito Grado. Ante dicha contingencia, la réplica apresurada de los damnificados arenga a una defensa numantina de la Criminología mediante la articulación de instrumentos legítimos, tales como las movilizaciones en protesta, la apertura de un proceso de dialogo constructivo con las autoridades universitarias pertinentes, la denuncia pública del agravio, la disposición a la negociación del conflicto, el seguimiento continuo del devenir de los hechos y ofrecimiento de alternativas satisfactorias a los intereses de la ciencia.

Muchos pueden pensar que la férrea oposición a los futuros estudios en Seguridad sea una respuesta desaforada, carente de fundamentos y precipitada, pero nada más lejos de la realidad; a día de hoy, la Criminología dentro de nuestras fronteras sufre un gran agravio comparativo en su despliegue, autonomía y consolidación laboral respecto al resto de disciplinas sociales. Sin embargo, curiosamente goza de un excelso estado de salud académico, atendiendo a que los guarismos indican una dilatada expansión académica en el sistema universitario estatal (entiéndase antigua licenciatura, grado, postgrados y másteres), a la vez que un aumento espectacular del número de alumnos atraídos al Grado de Criminología.

En definitiva, y a tenor de lo relatado en los párrafos anteriores, estamos en el crucial momento en el que todos los criminólogos y criminólogas unidos, tenemos que  dar pasos inequívocos en la misma dirección, labrando en la aproximación del  criminólogo al mercado laboral, reseñando la importantísima vertiente de su rol social. Debemos aprovechar el ímpetu exhibido en el órdago lanzado a la Universidad de Barcelona e ir más allá en las reivindicaciones profesionales, fabricando un discurso elocuente, capaz de traspasar todas las barreras imaginables, cada uno aportando su granito de arena en la invocación de la famosa locución: !Basta ya!

Ciertamente, es deplorable que bien entrados en el siglo XXI y en un país que hace décadas entró a pertenecer en el “selecto” grupo de los denominados “desarrollados”, la Criminología prolongue su histórico debilitamiento al hallarse desapegada de las instituciones públicas, las cuales, son responsables de conocer las causas y factores que potencian la delincuencia además de velar por la Seguridad ciudadana, misión asignada   a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, en observación del cumplimiento de las leyes penales tipificadas a consecuencia de la exigencia encarnada en la Constitución Española de 1978 y a posteriori desarrollada en el ordenamiento jurídico vigente.

Por este motivo, se antoja imprescindible contar con el cuerpo teórico/práctico derivado de la ciencia criminológica, es decir, aquellos conocimientos empíricos procedentes desde su surgimiento a mediados del siglo XIX hasta la fecha; ello supondría dotar a la presente sociedad de mecanismos suficientes para combatir eficazmente los fenómenos delictivos de mayor calado actual, a modo de ejemplo: delitos de cuello blanco, violencia intrafamiliar, delitos contra la seguridad del trafico, delincuencia juvenil...proporcionando a los estamentos que trabajan en cualquier ámbito relacionado con la criminalidad los cimientos necesarios en la prevención, tratamiento y eliminación del delito.

 

Enlaces de interés:

- Cronología de los hechos sucedidos en torno a la polémica creación del Grado de Seguridad, por la Asociación Catalana de Criminólogos:

http://criminologos-acc.blogspot.com.es/2013/03/cronologia-del-conflicte-per-la-creacio.html

-  Constitución Española de 1978, artículo 104 del Titulo IV “Del Gobierno y de la Administración”,

http://www.boe.es/legislacion/enlaces/constitucion.php

- Ley orgánica de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado publicada en el B.O.E

http://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1986-6859

Modificado por última vez en Martes, 16 Abril 2013 17:13
Abel Galindo

Nacido el 10 de enero de 1985, soy oriundo de Vilanova i la Geltrú (Barcelona), localidad costera cercana a la capital catalana.

En referencia a mi formación, citar que estoy licenciado en Criminología (2012), como también graduado en Criminología y Política Criminal (2010), ambas titulaciones obtenidas en la Universidad de Barcelona (UB). Actualmente, me encuentro pendiente de finalizar el Grado en Derecho, sin olvidar, que entre mis pretensiones está vigente el iniciar estudios de tercer ciclo relacionados con la ejecución penal o mediación y resolución de conflictos

Miembro afiliado a la Asociación Catalana de Criminólogos (ACC)