10 pasos para NO trabajar de criminólogo

Mayo 22, 2014 35097
Valora este artículo
(0 votos)

Pesimismo.

(De pésimo).

1. m. Propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más desfavorable.

2. m. Sistema filosófico que consiste en atribuir al universo la mayor imperfección posible.

Aunque no me atrevería a decir cuál de las acepciones de la palabra pesimismo describe mejor a los estudiantes de Criminología en España, es innegable que es la vocablo de la Real Academia Española que traza de forma más certera el dibujo de las expectativas laborales del colectivo de estudiantes de Criminología, colectivo que en un periodo muy breve de tiempo llegará a estar formado por 10.000 personas. No somos pocos. Son muchas y muy heterogéneas las razones que se han venido dando para explicar ese pesimismo imperante respecto a encontrar trabajo de criminólogo en un futuro, pero entrar en ello supondría una temática demasiado extensa para analizarla en el presente artículo, siendo el objetivo de éste uno muy diferente. El opuesto incluso.

Cada vez  que pregunto a algún compañero sobre qué piensa hacer al acabar la carrera, me encuentro con respuestas más rebuscadas, algunas incluso surrealistas, pero todas ellas tienen dos características en común, ni se plantean la probabilidad de encontrar trabajo en el ámbito de la ciencia que actualmente se encuentran estudiando, ni se plantean la posibilidad de crear por ellos mismos ese puesto de trabajo. Estudiar 4 años esta maravillosa disciplina para acabar trabajando de cualquier cosa menos de criminólogo, suena chungo, pero es la realidad con la que me encuentro día sí y día también. El lector podrá estar pensando en este preciso momento que probablemente ésta sea la realidad que percibo por darse solamente entre los estudiantes de mi universidad, la Universitat Autònoma de Barcelona; a ello le responderé que prácticamente en todos los contactos que he venido teniendo con estudiantes de otras universidades de toda España, y puedo asegurar que no son pocos, me he encontrado exactamente la misma realidad. Jóvenes enamorados de una ciencia, pero sin aparente intención de entregar esfuerzos para poder dedicarse a ella.

Igual por el hecho de estar implicado hasta la médula en el tejido asociativo en Criminología, o por estar liado en algún que otro proyecto cuya última finalidad es la inserción profesional del criminólogo, puedo afirmar que sí es posible trabajar de criminólogo. No sólo es posible, es factible, es real. Al observar esta enorme contradicción día sí y día también en primera persona, se me ocurrió elaborar el primer decálogo sobre los pasos a seguir para NO trabajar de criminólogo. No ha sido demasiado complicado, en muchos casos se trata de una descripción de la realidad con la que me topo cada día a las 08:30 de la mañana.

Ahí va:

Joven estudiante de Criminología, pasas 4 horas al día, 5 días a la semana, 9 meses al año encerrado en un aula aprendiendo Criminología, nutriéndote de conocimientos valiosísimos para la sociedad, con una aplicación directa y necesaria a numerosos y variables problemas sociales del día a día, y eso sin contar las horas dedicadas al estudio, a la elaboración de trabajos, a las reuniones de grupo, etc. Pero no sufras, si haces esto para acabar trabajando de cualquier cosa menos de criminólogo, sigue los pasos que a continuación te ofrezco, son infalibles, testados empíricamente por reponedores del Zara y dependientes de McDonald’s.

1)      No asistas a los talleres, conferencias y jornadas de temática criminológica que la universidad y otras instituciones públicas y asociativas organizan de forma gratuita periódicamente. Ello te permitirá tener mayor tiempo para tumbarte en el sofá, y no adquirir mayores conocimientos que los necesarios para aprobar los estudios. Es la técnica infalible para no conocer nuevas formas de entender la Criminología, o incluso observar espacios de inserción profesional que ni siquiera conocías. Ni se te ocurra asistir, ello podría suponer hacer contactos que te ayuden en tu búsqueda de trabajo, adquisición de conocimientos que te puedan ser útiles en tu puesto de empleo, o mejorar tus perspectivas de futuro, ¡qué horror!

2)      No te involucres con ninguna asociación de Criminología, ni se te pase por la cabeza. Asociarte supondría conocer mejor la situación laboral y las oportunidades de la Criminología, lo que probablemente te complicaría la posición de “estoy en mi sofá tumbado, pero estoy seguro que no hay salidas laborales para criminólogos”. En el mundo asociativo hay personas activas, que pueden ayudarte en tu presente como estudiante y tu futuro como profesional, no son buena compañía.

3)      Una vez creado el Colegio Profesional en tu Comunidad Autónoma no te asocies. Colegiarse supone dar un impulso brutal a la disciplina, lo que puede suponer que se amplíe la oferta laboral para criminólogos… quita, quita.

4)      En caso de que en tu universidad el Practicum sea optativo, no lo realices. Hacer las prácticas fuera de la universidad puede suponer que conozcas en primera persona como funciona el mundo laboral, y más concretamente qué tareas puede desempeñar el criminólogo. Conocer el mundo laboral es un paso importante hacia tu inserción laboral, por eso tienes que optar por otra opción.

5)      No realices ningún tipo de intercambio durante tus estudios. Tanto los programas de becas propias, como el Erasmus o el Séneca son programas que te pueden ayudar a conocer la realidad de la Criminología en otras partes del mundo, ampliando tu capacidad analítica y preparándote para la comparativa internacional, aspectos muy valorados en el ámbito empresarial. Si buscas no trabajar nunca de criminólogo, no te interesa conocer la realidad en otros países, es definitivamente una pérdida de tiempo.

6)      Nunca asistas a Congresos Nacionales ni Internacional de Criminología, ello supondría conocer de primera mano las líneas de investigación seguidas en otros lugares del mundo en la actualidad, y los últimos avances en Criminología. Es definitivamente mejor quedarte con lo aprendido en la universidad, ello mostrará todo el interés que no tienes por la Criminología y todas las ganas que tienes de no trabajar de criminólogo.

7)      No intentes publicar tus estudios y trabajos en revistas especializadas ni exponerlos al público, si lo hicieras te darías a conocer entre los profesionales de la disciplina, lo que te ayudaría de manera definitiva en tu búsqueda de empleo tanto en el sector público como en el privado. No te interesa.

8)      Quéjate todos los días de la mala situación laboral de la Criminología sin informarte previamente de las ofertas reales que existen. Di constantemente que no hay ofertas laborales para criminólogos, y cuando te pregunten si tan siquiera lo has intentado realizando una rápida búsqueda en portales de búsqueda de empleo, di que no. Para no trabajar de criminólogo es imprescindible no buscar ofertas laborales, y además es muy importante que no pares de decir a los cuatro vientos que no hay salidas para el criminólogo, así generarás el clima de desánimo perfecto para que nadie lo intente.

9)      Cuando veas una oferta laboral con requisito “graduado en ciencias sociales” o “graduado en ciencias jurídicas” no apliques a ese puesto de trabajo, por mucha similitud que pueda tener el trabajo a realizar con lo estudiado durante años. Es fundamental que no apliques a ofertas laborales con requisitos genéricos para ciencias sociales o jurídicas, es definitivamente mejor aplicar las ofertas laborales del ámbito de la restauración y la hostelería.

10)   Este décimo paso del decálogo puede levantar ampollas, soy consciente. No obstante, quiero aprovechar mi joven y frágil libertad de expresión para presentar el definitivo paso para no encontrar nunca trabajo de criminólogo. Estudia otra carrera al acabar Criminología, estudia Derecho, Psicología, Sociología, Ciencias Políticas, Medicina, lo que sea, pero es importante renunciar a especializarte en un ámbito concreto de la Criminología si lo que buscas es no trabajar nunca como criminólogo.

 

Ahora que ya sabes los diez pasos básicos para NO trabajar nunca de criminólogo, puedes invertirlos y pensar, por un momento, que con esperanza, pero especialmente con esfuerzo, compañerismo, argumentos y una buena base teórica, se puede encontrar trabajo de criminólogo, se puede y se debe. Lo he introducido al principio del escrito, y lo recalco ahora, si quieres trabajar algún día poniendo a la práctica los conocimientos que esta magnífica ciencia nos aporta, empieza a moverte desde ya, busca tu asociación y trabaja codo con codo con los compañeros, infórmate, defiende la creación de Colegios Oficiales Profesionales, conoce la realidad criminológica de otros países, asiste a talleres y Congresos, habla con profesionales que hayan conseguido insertarse laboralmente, plántate en las empresas y ofréceles tus servicios, realiza el Practicum en la plaza que más te guste… pero, sobre todo, sobre todo, deja de quejarte y empieza a moverte. La Criminología es demasiado bonita para desperdiciarse en un Zara o un McDonald’s.

Modificado por última vez en Martes, 04 Agosto 2015 06:33
David Buil Gil

De profesión: investigador predoctoral de la Universidad de Manchester y colaborador del Centro Crímina para el estudio y prevención de la delincuencia de la Universidad Miguel Hernández.

De formación: Graduado en Criminología por la Universidad Autónoma de Barcelona, Máster en Análisis y Prevención del Crimen por la Universidad Miguel Hernández y estudiante de doctorado en la Universidad de Manchester.

De pasión: amante de la literatura, el arte y la política, pero sobre todo de la relación entre los anteriores.