¿Podemos predecir un perfil de riesgo en la ciencia forense?

¿Podemos estimar sus factores problemáticos?

¿Podemos evitar consecuencias no deseadas?

¿Podemos identificar sus actores implicados?

¿Podemos exponer una idea de trabajo para la evaluación de riesgos en la ciencia forense?

¿Es posible extrapolar metodología de inteligencia para su uso en la ciencia forense?

¿Y la ciencia forense, puede intervenir y coadyuvar a su vez con la inteligencia?

Quien acceda a la producción científica en Ciencias Sociales, podrá ver que co - existen diversas corrientes de investigación y abordaje del objeto de estudio que se dan en el ámbito de dichas ciencias. A saber, y exclusivamente a los fines pedagógicos, nos centraremos en dos vertientes, marcadamente antagónicas o enfrentadas, que a la hora de hacer investigación o simplemente un acercamiento a su objeto de estudio, lo hacen en el marco de la corriente metodológica cuantitativa o la corriente metodológica cualitativa.

También se puede apreciar que algunas corrientes de pensamiento, se asocian a estos tipos de metodología, siendo el positivismo el que se acerca a lo cuantitativo, y el constructivismo, a lo cualitativo.

En el caso concreto de la elaboración de un perfil psicológico de un delincuente desconocido que ha cometido un crimen, la investigación pertinente pretenderá extraer conclusiones sobre algo desconocido (el delincuente) a partir de algo conocido (los indicios del delito), o lo que es lo mismo, pretenderá realizar inferencias a partir de éstos para llegar a aquél. Partiendo de la información obtenida en torno a un delito, se tratarán de inferir características de su posible perpetrador, de tal modo que esas conclusiones obtenidas permitan a los investigadores policiales restringir el conjunto de individuos sospechosos para proceder a una más pronta identificación y posterior detención del autor o autores del delito en cuestión.