Pedro Campoy Torrente

Pedro Campoy Torrente

Profesor e investigador asociado del Centro Crímina para el estudio y la prevención de la delincuencia de la Universidad Miguel Hernández. Convencido absolutamente de que la evidencia criminológica es el camino para mejorar los problemas relacionados con la delincuencia y la seguridad y de que los/as criminólogos/as son, cada día, más necesarios.

 

Hoy, domingo 30 de noviembre de 2014, he almorzado con la noticia de que una pelea entre “grupos de radicales” ¿aficionados? al fútbol (“hinchas” del Atlético de Madrid y del Deportivo de la Coruña) ha ocasionado unas cuantas detenciones, unos cuantos heridos de diversa consideración y, posteriormente, un fallecido. El Huffington Post (el medio que he leído en ese momento), titulaba su entrada así: “Vergüenza, Rabia, Asco” .

Parece claro, a la luz del llamado “Informe PISA[1]” -enlace vía El País-, que el sistema educativo debe ser reformado.

También parece claro, a la luz de los datos argüidos, que invertir más en educación no trae consigo una mejora de los niveles educativos. O eso dice El Mundo que dicen desde Educación[2].

Conclusión: la educación no funciona.

Y les adelanto más conclusiones: la reeducación y rehabilitación de delincuentes (especialmente, los graves y violentos) no funciona. Y los programas preventivos no funcionan. Y las estrategias de seguridad ciudadana no funcionan. Y la prevención en materia de violencia de género no funciona. Y la intervención con menores infractores no funciona.