Las sombras de la epidémica revolución en Libia y el resto de países del Magreb y Maxreq

Mayo 24, 2011 7709
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Parte I: Antecedentes y Causas

Cuando Mohamed Bouazzi prendió fuego a su propio cuerpo a lo bonzo por la desesperación de ver cómo su única fuente de sustento era destruida por la policía, poco podía imaginar lo que supondría en el resto del mundo, donde a día de hoy hay más de 20 países que han sufrido el contagio epidémico de  protestas en demanda de reformas democráticas. Unos las han contenido mediante la fuerza, otros a base de reformas sociales y unos terceros han sucumbido a la revolución provocando la salida del poder de sus mandatarios.

Así al menos nos lo han contado los medios de comunicación desde el 17 de diciembre del pasado 2010; sin embargo, existen voces que nos hacen pensar en otra posible concepción de la “primavera árabe, poniendo el objetivo en los intereses ocultos y las posibles consecuencias que se derivarán en el resto del mundo. ¿Es posible que existiera una estrategia previa por parte de otros países o agencias de inteligencia para desestabilizar los países de mayoría religiosa musulmana? ¿Qué intereses hay en las revueltas en el Magreb1 y Maxreq2? ¿Quiénes se benefician de esta situación? ¿Qué consecuencias traerán al resto del mundo?

Antecedentes

El primer error que se suele cometer en el análisis de la situación de las revueltas es la generalización, pues todos estos países del Magreb y Maxreq no forman un bloque monolítico, sino que cada país ha respondido a unas causas concretas y diferentes al resto, como vemos brevemente por orden cronológico en el que se han desarrollado las revueltas:

Túnez es un país modélico para el norte de África, pues posee una importante clase media y en los últimos años se han producido reformas de corte liberal como la emancipación, la abolición de la poligamia o la educación obligatoria y gratuita. El problema residía en su régimen, presidido por Ben Ali. Éste llegó al poder tras un golpe de estado y reformó la constitución para poder alargar su mandato, asegurarse de establecer a su familia en la oposición para garantizar la continuidad del régimen y crear un estado policial autoritario. La población de Túnez es asombrosamente joven (un 55% menor de 25 años), lo que ha provocado que todos los que han tenido acceso a la educación, al finalizar sus estudios, no tuvieran trabajo, pues Túnez vive principalmente de la agricultura y el turismo. Esto generó una importante tasa de paro (15%) y el descontento de la clase universitaria. El detonante: un joven tunecino con estudios universitarios que trabajaba en un puesto de fruta se arruinó a causa de que la policía se lo destruyera y ante la desesperación se inmolo públicamente. La situación se agravó aun más cuando el gobierno decidió reprimir violentamente las protestas y finalmente el ejército y la policía se unió a la revolución. El fundamentalismo islámico apenas ha tenido presencia en el país.

Argelia es el país más poblado y uno de los más ricos del Magreb, con alta alfabetización y un 99% de musulmanes. Las revueltas comenzaron en enero cuando se anuncia una nueva subida de los productos básicos como el pan, el aceite y el azúcar. El triunfo revolucionario en Túnez les anima a pedir el abandono de Abdelaziz Buteflika y la formación de una democracia verdadera.

Egipto ha estado dirigido durante más de 30 años por Hosni Mubarack pero se ha podido mantener gracias a los aliados del país: EEUU, Arabia Saudí e Israel. La subida del precio de los alimentos y el alto paro en el país habían crispado a la sociedad. El detonante: El ex mandatario egipcio anuncia que la sucesión de su trono la ostentará su hijo Gamal, perdurando la continuidad del régimen. Esto provoca que miles de egipcios ayudados por las redes sociales como Facebook se echen a las calles, pues son conscientes del triunfo revolucionario de sus vecinos tunecinos. En Egipto existe mayor presencia del fundamentalismo islámico, representado por la “Hermanos musulmanes”, que ya fue prohibida en las anteriores elecciones. En este caso, apoyan la revolución y mientras que en un principio los países aliados y la propia policía defienden el régimen, con el aumento de las protestas EEUU cambia de posicionamiento y pide la renuncia de del líder egipcio, y Arabia Saudí se mantiene en silencio ofreciéndole asilo. Finalmente Mubarack huye y renuncia al poder.

Yemen es el país musulmán mas pobre. Su gobernante, Ali Abdulah Saleh lleva 32 años en el poder y debido a las revueltas en el país y al desmoronamiento del régimen, Al Qaeda intenta hacerse con el poder. Saleh ha prometido abandonar en  mayo el régimen.

El caso de Libia es más excepcional aun. Maumar Gadafi llegó al poder hace 42 años tras un golpe de Estado. A parte de por sus excentricidades, Gadafi comenzó a fraguarse el odio de occidente cuando entabló negocios con el terrorismo islamista, aunque lo que especialmente sentó mal fue su idea de unificar económicamente los pueblos de África. En la década del 2000 dio un giro total a su política exterior, retomando lazos con occidente y firmando acuerdos de negocios. Mientras crecía el paro y el precio de los alimentos, la revolución se sucedía en Túnez. Cuando comenzó la revolución en su país, Gadafi culpó al mossad y a al-Jazeera de promover las protestas y bloqueo las redes sociales en internet. Gadafi reprimió con dura crudeza las protestas, lo cual fue aprovechado por la ONU y la OTAN para condenarlo y permitir apoyo a los rebeldes por causas que mas tarde veremos.

Al contrario que los anteriores casos de países con republicas, las monarquías soportan mejor la presión popular, como es el caso de Marruecos, especialmente si están menos influenciadas por occidente, como es el caso de Arabia Saudí o Jordania. El motivo de esta fortaleza se debe a que las monarquías están mejor asentadas en la sociedad, controlan diversos sectores políticos y ello permite negociar con mayor facilidad al monarca.

Otros países afectados por las revueltas han sido Sudan, Mauritania y Bahréin y actualmente Siria; país especialmente preocupante desde el punto de vista del terrorismo, por albergar a grupos como Hamás o Al Fatah que podrían hacerse con el control.

Causas

A pesar de estas diferencias entre países, los medios nos han mostrado la “revolución del jazmín" como un estallido espontáneo de aquellos pueblos mas oprimidos por las tiranías de sus gobiernos, en demanda de derechos humanos y de regímenes democráticos.

Pero no todos piensan así, numerosas personas creen vislumbrar una sombra en tanta espontaneidad, la mano negra de ciertos países, servicios de inteligencia y/o grupos terroristas que tienen intereses en desestabilizar los gobiernos de los mismos. Unos les llaman conspiradores, éstos acusan a los primeros de cínicos o ingenuos, pero el hecho es que hay argumentos que pueden hacer dudar. Entre los partidarios de una conspiración se encuentran personajes como los presidentes de Ecuador, Cuba, Rusia o Venezuela. También ciudadanos españoles que viven en Libia como Leonor Massaanet están convencidos de la instigación de EEUU y otros países de occidente en engendrar las revueltas y obtener su beneficio, así Leonor, nos cuenta en su blog como Libia se estaba rehaciendo desde hace cuatro años y la mayor parte del pueblo estaba conforme con el régimen mediatizado de Muamar el Gadafi.

El primer síntoma de conspiración se produce el 2 de enero, cuando cientos de activistas cibernéticos bloquean bajo el alias de “Anonymus” las páginas web del régimen tunecino, como había ocurrido meses antes con el gobierno de Venezuela. Tan solo un mes después, Google mejora su tecnología en apoyo a los rebeldes egipcios que habían visto bloqueadas sus páginas por orden de Mubarack. Autores como Thierry Meysson, Webster Tarpley o Michael Chossudovsky abogan por una manipulación de las revueltas por parte de EEUU, sino totalmente si de manera parcial. Meysson opina que ante la actual gran expansión de China y Rusia en África, el objetivo de EEUU es instalar marionetas políticas que frenen tal avance y combatan el poder de Irán y sus grupos aliados. Tarpley opina del mismo modo y acusa directamente a la CIA. Por su parte Chossudovsky recuerda que los dictadores derrocados en Túnez y Egipto ya fueron elegidos por el dedo de EEUU, y lo que se pretende ahora, es suplantarlos por otros nuevos que gocen de mayor crédito internacional y así debilitar los lazos que algunos países poseen con Francia, Italia, China o Rusia. Un hecho significativo es que el informe de transparencia internacional de 2009 reveló que Túnez era menos corrupto que algunos estados como Rusia, China, o en la Unión Europea, Grecia o Rumania.

Por si fuera poco, recientemente el diario The New York times ha hecho público un informe secreto del gobierno estadounidense en el que el presidente Obama había solicitado en agosto de 2010 un informe para constatar cuáles serían los puntos más calientes ante una revolución en el mundo árabe. Los resultados confirmaron al presidente que Bahréin y Yemen eran los países más maduros para revelarse contra sus regímenes; sin embargo, el presidente estadounidense pidió que el informe se centrara en su aliado Egipto y que se buscaran propuestas de cómo se podría fecundar un cambio político. En dicho informe el presidente se alentaba además de los posibles vínculos de Yemen con Al-Qaeda.

Otros autores señalan que en los países aliados de EEUU en el Magreb, Irán y sus tentáculos fundamentalistas han podido ser quienes hayan promovido la revolución, si bien parece más certero que tan solo la han intentado aprovechar en su beneficio.

Es posible que existiese un movimiento instigador de las revueltas, o sin embargo que tan solo se aprovechasen las mismas para intentar no perder poder, pues los reacios a una conspiración argumentan que a muchos países (entre otros EEUU), les ha supuesto un arduo problema perder a varios aliados en la región, como es el caso de Egipto o Túnez, y puede suponer un peligro en otros países donde están mas afianzados los lazos de Al-Qaeda como Yemen o Siria.

 

 

1 Al-Magrib en árabe. También llamado poniente refiriéndose a la parte más occidental del mundo árabe. Tradicionalmente se denomina con este término al norte de África y comprende las naciones de Marruecos, Túnez, Argelia, Mauritania, Sahara Occidental y Libia

2 Termino opuesto al anterior y también denominado Máshreq o Levante. Abarca las regiones de Egipto, Península Arábiga y países musulmanes de oriente medio.

 

 

Bibliografía electrónica

Modificado por última vez en Lunes, 24 Septiembre 2012 17:19