¿Hacia la paz por el derecho o hacia el caos?

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“Estamos empeñados en trabajar con ambas partes para llevar el nivel de terror a un nivel aceptable para ambas partes»

G. Bush.

Como señalaba al principio, los EEUU mantienen un inequívoco rechazo al Derecho Internacional en varios ámbitos; pero sin duda el más peligroso rechazo es el de la denominada acción o guerra preventiva, que hoy desean dirigir contra Irak y mañana dirigirán contra cualquier otro Estado, cuando los intereses de su minoría dirigente se lo aconsejen, exista o no exista causa real.

También interesa recordar la Historia en un terreno tan resbaladizo como el de las pruebas presentadas ante el CS. El hundimiento del acorazado MAINE, en 1898, constituyó el pretexto para que los EEUU terminaran con el último poder español en América; las sedicentes "pruebas" presentadas entonces no resistían el más mínimo análisis imparcial. Ello tuvo consecuencias jurídicas, puesto que en 1899 la primera Conferencia de Paz de La Haya creaba un nuevo modo de arreglo de diferencias, las Comisiones de Investigación, para fijar los hechos. Pues bien, esta experiencia histórica se repite una y otra vez en la política exterior de los EEUU y en la presentación de las sedicentes "pruebas", que muchas veces no son sino su propaganda de guerra. Situados ya de nuevo en el presente, recordemos que los mismos Estados que hoy exigen a Irak que cumpla las Resoluciones del Consejo, apoyan a quienes incumplen otras, como las relativas a los derechos de los pueblos palestino y saharaui. Por tanto, si realmente deseamos que se mantenga la paz y que el CS no pierda el resto de su ya muy menguado crédito, exigiremos que se cumplan todas sus resoluciones, no solamente las que beneficien a la hiperpotencia de turno o a sus aliados. Conviene asimismo que nos formulemos dos interrogaciones adicionales, complementarias entre sí: ¿Alguien sensato considera que el ataque armado contra Irak servirá para luchar contra el terrorismo, como los voceros de la guerra propagan con excesiva frecuencia? ¿Dicho ataque no será más bien un excelente abono -al menos ideológico- para nuevos actos terroristas?  En la actual situación, la disyuntiva final parece clara: O bien caminamos hacia la paz por el derecho (por el respeto de los derechos humanos de todos) o bien seguimos la línea recta hacia el caos. Y la realidad ya ha demostrado que en ese caos perdemos todos.

Modificado por última vez en Viernes, 14 Septiembre 2012 13:58
Margharita Rosa Robayna Perera

De fuertes convicciones y principios, tenaz y audaz, valiente,  licenciada en derecho, ciencias de la información, ciencias políticas, criminología, Master en Diplomacia y Relaciones Internacionales, preparo mi doctorado sobre la paz y la seguridad internacional; gestión de conflictos, trabajo aplicando leyes. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía. El destino no reina sin la complicidad secreta del instinto y de la voluntad.