El escritor Tito Livio (59 a.C.-17 d.C.) –uno de los mejores historiadores de la Antigua Roma– narró el origen de la ciudad eterna en los cuarenta y dos libros de su obra cumbre Ab urbe condita [Historia de Roma]; desde la legendaria fundación de la capital de los césares en el 753 a.C. hasta la muerte del hijo adoptivo de Augusto, Druso, en el año 9 a.C.