La Ilustración y sus hijos predilectos nos dejaron en herencia una base sobre la que asentar los principios que, hoy día, rigen el objetivo de la pena privativa de libertad. Haciendo un breve repaso a los pilares jurídicos y sociales en los que se sustenta el Reglamento Penitenciario1 y la LOGP2, sabemos que el objetivo de los tratamientos penitenciarios están orientados a la reinserción del autor de un delito. Los tratamientos alternativos o de carácter menos lesivo pueden ser de muchos tipos dentro de las instituciones penitenciarias o correccionales, pero existe una cuestión que no debe pasarse por alto. ¿Son útiles todos los programas alternativos?

Dejándonos de ejercicios de falsas filosofías y de pseudometafísicas que lo único que hacen es oscurecer una verdadera y pragmática contribución filosófica a la cuestión criminológica, Unas instituciones completas y austeras, capítulo incluido en Vigilar y Castigar de Foucault, podría ser la referencia que nos sirva para introducirnos en la Criminología Filosófica. Este concepto, que ya depuraré en próximas publicaciones, se podría definir sencillamente como: la reflexión filosófica, tanto a nivel práxico como teórico, centrada en temas de interés criminológico. Problemáticas como la comprensión de la anomia, la desviación, el delito, el control social y, en especial, las agencias de control como la cárcel harán de Foucault un claro ejemplo de este tipo de aportaciones que puede hacer la filosofía a la ciencia criminológica.

“El grado de civilización de una sociedad se mide por el trato a sus presos”

Dostoievski

El Sistema Penitenciario Mexicano en cifras

Antes de comenzar, es importante hacer una revisión, que ilustre cuantitativamente la situación que impera en los centros de reclusión de la República Mexicana.

México cuenta con 419 centros penitenciarios, los cuales se dividen en 13 centros que dependen del Gobierno Federal, 305 centros que dependen de los gobiernos Estatales, 10 centros que dependen del Gobierno del Distrito Federal (D.F.) y 91 centros que dependen de los Gobiernos Municipales. (Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social, 2012: 8)

La Justicia Restaurativa: marco jurídico

La Justicia Restaurativa se presenta como un nuevo paradigma en la resolución de conflictos penales. Sus orígenes se remontan a la década de los setenta del siglo XX, en la que comienzan a proliferar los movimientos que plantean la necesidad de modificar los sistemas penales ante la incapacidad de los mismos para cumplir los fines que socialmente se les exige1. En concreto, comienza a calar la idea de que la prisión no puede ser la única manera de responder al crimen y que son necesarias visiones alternativas sobre la justicia penal. Estos incipientes movimientos ejercieron notable influencia sobre las instituciones internacionales de forma que tanto la ONU como el Consejo de Europa y Unión Europea han elaborado textos recogiendo la  importancia de esta nueva visión.

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