Sólo el hecho de plantearse la hipotética privatización de los establecimientos penitenciarios suele generar corrientes de opinión muy dispares, tanto a favor como en contra. 

Rememorar hechos que impactan en la vida, no resulta de gran dificultad, salvo cuando el impacto es de tal envergadura que dicha capacidad se pierde y por más esfuerzo que hacemos, solo logramos salvar algunos, los más importantes, aquellos que marcan y  remecen nuestro ser. Algo de esto ocurre con los momentos posteriores al fatídico incendio, ocurrido día 08 de diciembre de 2010, en la Cárcel de San Miguel. Ningún recuerdo llega integro y solo extractos de esas múltiples escenas post tragedia, en que el sufrimiento se instala como el patrón de todas ellas.

Para castigar a un hombre es necesario injuriarlo.

Para reformarlo, es necesario mejorarlo. Y los

hombres no son mejorables a través de injurias.

Bernard Shaw

Uno de los principios más importantes del mundo del derecho es el principio de seguridad jurídica, que viene a traducirse en la certeza del derecho, tanto en el ámbito de su publicidad como en su aplicación, y representa la seguridad de que se conoce, o puede conocerse, lo previsto como prohibido, mandado y permitido por el poder público respecto de uno para con los demás y de los demás para con uno.

Derivan de este principio la irretroactividad de la ley, la tipificación legal de los delitos y las penas, las garantías constitucionales, la cosa juzgada, la caducidad de las acciones y la prescripción.

Para hablar de este tipo de cárceles no hace falta que nos remontemos a los tiempos de los galeotes. Cuando hablamos en otro in albis de la fundación de Australia como una tierra de convictos, tuvimos ocasión de comentar que uno de los primeros colectivos occidentales que se asentó en aquella isla-continente fueron los presos a los que se les ofreció la posibilidad de conmutar su reclusión en Inglaterra, e incluso la pena de muerte, por la deportación a esta colonia penal, situada en el otro extremo del mundo; pensando, erróneamente, que se les trasladaba a una Tierra Prometida, de verdes prados y colinas llenas de bosques. Muchos de aquellos condenados aceptaron la propuesta de las autoridades sólo por huir de las insalubres cárceles flotantes donde se les estaba encerrando en Londres desde finales del siglo XVIII, porque los presidios británicos estaban tan hacinados que se tuvo que confinar a los criminales en viejos barcos-prisión anclados en el Támesis o en el puerto de Portsmouth, en unas condiciones que hoy en día consideraríamos como infrahumanas.

Como ya se expuso anteriormente el sistema penitenciario mexicano se encuentra sobrepoblado, pero ello no constituye un problema aislado; trae consigo un sin fin de aspectos negativos que afectan las condiciones de internamiento así como las posibilidades de un tratamiento individualizado para los reos. La sobrepoblación varía de acuerdo al estado, de las 32 entidades federativas, 8 presentan una sobrepoblación mayor a 50% (D.F. 88,33%, Estado de México 74,03%, Jalisco 73,15%,  Nayarit 72,32%, Morelos 60,84%, Tabasco 57,26%, Sonora 50,44%, Hidalgo 50,38%) y 10 cuentan con una sobrepoblación que oscila entre 1,40% y 50%. [1]

“El grado de civilización de una sociedad se mide por el trato a sus presos”

Dostoievski

 

El domingo 18 de agosto, tras un supuesto enfrentamiento entre bandas de la cárcel Yare I en Venezuela, mueren más de 20 internos, entre ellos un familiar.  Múltiples acontecimientos violentos han sucedido en las cárceles de este país en lo que va del año; en junio  en la cárcel “Rodeo II” un motín duró 27 días; en julio, en la cárcel de Mérida tras un mes de conflicto mueren 20 personas. Según el Observatorio Venezolano de Prisiones, tan sólo en el primer semestre de 2012, han muerto 304 presos y ha habido 527 heridos.

Estoy convencida que las personas pueden cambiar y mejorar, sin embargo, las condiciones que imperan el sistema penitenciario mexicano así como la reacción social ante los expresidiarios puede provocar que la reinserción sea una utopía.

La cárcel ha sido por excelencia, la pena utilizada por el derecho penal contemporáneo; ante una gama de muchos delitos (patrimoniales, contra la vida, contra la sexualidad, contra la salud, etc.) existe una misma solución aparente; encerrar a todos aquellos que lesionan algún bien jurídico o que ponen en riesgo a la sociedad. Resulta curioso que ante diferentes males, se utilice la misma “medicina”.

Como ha reiterado la jurisprudencia de la Corte de Estrasburgo –por ejemplo, en el caso Salman contra Turquía, de 27 de julio de 2000– desde los años 90, el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura (CPT) ha realizado diversas visitas a este país euroasiático, a la luz del considerable número de informes recibidos, de una variedad de fuentes,en los que se denunciaban las torturas y malos tratos infligidos, en particular, a las personas que se hallaban detenidas bajo custodia policial. En diciembre de 1992, el CPT enumeró algunos de los graves castigos que se empleaban constantementeen las cárceles turcas: la llamada horca palestina(o Palestinian hanging, que se corresponde con el strapparede la Italia medieval: se descoyuntan las articulaciones del reo al suspenderle en el aire con los brazos atados por la espalda); así como descargas eléctricas, chorros de agua fría a presióno la reclusión en celdas pequeñas, oscuras y sin ventilación.

Son múltiples los artistas musicales que a lo largo de la historia han dedicado algún tema o han hecho mención a la prisión. Algunos con sentido crítico y político, otros con un tono más humorístico explicando historias personales o conocidas, o utilizando la prisión como símbolo, e incluso muchos de ellos con un evidente tono autobiográfico expuesto en la letra de las canciones de forma más o menos explícita.

Lo que viene a continuación es un breve repaso a algunas de esas canciones que han abordado el tema de las prisiones, a nivel tanto nacional como internacional y lo que pretendrían connotar. Dado que el significado de las canciones queda, en muchas ocasiones, en manos exclusivas del propio artista, todo lo que se expone aquí obedece en su mayor parte a interpretaciones de los temas que, por otra parte, pueden ser poco acertados, y por los que espero aportaciones que puedan añadir valor a lo dicho.

Página 1 de 2