El día 23 de diciembre de 2010 entró en vigor la Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio, que modificaba el Código Penal. Fue su vigésimo quinta modificación si las cuentas no me han fallado (y no la última pues volvería a ser modificado por la Ley Orgánica 3/2011, de 28 de enero) desde su publicación en 1995.

“El control electrónico de la ejecución penal”
 

Resumen: La tecnología y sus avances cada día se están haciendo más presente en todos los aspectos de la vida humana, con el objetivo de mejorar nuestra calidad de vida y facilitarnos nuestra actividad diaria. Este avance tecnológico, como no podía ser de otra manera, también se pone de manifiesto en el sistema penal.

Ser consciente de la “real” situación penitenciaria en nuestro país no es tarea fácil. Todos los días nos informan en los medios de comunicación de noticias concernientes a procesos penales sobre diversos tipos delictivos que en la mayoría de los casos la sanción que llevan aparejados estos delitos es la prisión. Lo que no nos paramos a pensar, y tampoco se nos informa de forma taxativa en estos medios son las consecuencias que tal aumento de población penitenciaria está llevando consigo. No somos conscientes de que dicho aumento está provocando el desbordamiento de las instituciones penitenciarias españolas. No hay capacidad suficiente para encerrar a tanta población penitenciaria.

Las condiciones de la vida en prisión como línea argumental en la Gran Pantalla


Pocas situaciones de la realidad social se han escapado a la mirada del Cine, tampoco lo ha hecho la cárcel, con  todos y cada uno de los tópicos que la rodean. Películas sobre la temática carcelaria hay muchas y muy buenas, dado que la mayoría suelen tener como cualidad innegable la credibilidad de los hechos que narran.

A propósito del encarcelamiento preventivo del director del FMI

La atención mediática que se está dando a la detención e ingreso en una cárcel de Nueva York del director del Fondo Monetario Internacional (FMI), sin haber sido condenado judicialmente, lleva al autor de este cometario a analizar la evidente contradicción que ello supone con el derecho a la presunción de inocencia.