Unos 1.735 españoles permanecen privados de libertad (según datos publicados por la Fundación +34 en su web: www.fundacionmas34.org) en otros países, lejos de sus familiares y amigos y con la sensación, a veces real, de estar abandonados por su país. Detrás de cada uno de ellos hay una historia diferente, pero en muchas de ellas una vida que se rompió en España, dejando como secuela una desesperación de la que intentaron escapar por un oscuro camino que les llevó directamente al infierno. También hay historias de engaños, de nefastas casualidades más propias de un telefilm americano que del mundo real, y tampoco nos engañemos, delincuentes de aquí que también lo fueron allá.