En la literatura francesa del siglo XIX, a la época romántica –tan alejada de los problemas cotidianos por su exaltación de la sensibilidad [representada por autores como Víctor Hugo (Nuestra Señora de París), Alexandre Dumas (Los tres mosqueteros) o Prosper Mérimeé (Carmen)]– le siguió un movimiento de signo contrario, el realismo, que puso su énfasis en las costumbres y en el comportamiento de los hombres [Honoré de Balzac (Comedia humana), Stendhal (La cartuja de Parma) y el protagonista de este in albis, el autor de Madame Bovary]. Gustave Flaubert (Ruán, 1821 – Croisset, 1880) abandonó sus estudios de Derecho para convertirse en un concienzudo escritor, poco prolífico por su minuciosidad a la hora de retratar el aspecto psicológico de sus personajes. En 1856 comenzó a publicar su obra cumbre, Madame Bovary, en tres entregas sucesivas que se distribuyeron mensualmente con una revista parisina: La Revue de Paris. Un año más tarde se editó el libro.