El conductismo es la escuela de pensamiento que sostiene que las conclusiones sobre el desarrollo humano deben basarse en observaciones controladas del comportamiento manifiesto en lugar de hacerlo en especulaciones sobre los motivos inconscientes u otros fenómenos inobservables. Éste en el área de la Criminología ha dado una explicación de la relación estímulo-reforzador-respuesta; por ejemplo, qué estimula al sujeto a responder con un acto antisocial; y ha servido de gran ayuda para detenernos a observar y describir los factores criminógenos (estímulos) que influyen, poder predecir las consecuencias (respuestas), también ha servido para conocer los resultados de los efectos del castigo en la conducta de los individuos (penalidades) y los modelos de prevención por medio de reforzadores positivos y negativos (Política Criminológica).

 

El término observación, según nos refiere la Real Academia de la Lengua Española, proviene del latín observatio y significa acción y efecto de observar, que a su vez hace referencia a cuatro acepciones, según la misa fuente, de las que nos interesan la primera: examinar atentamente; y la cuarta: mirar con atención y recato, atisbar.

Mientras que el verbo ver se refiere al proceso de percibir los objetos por los ojos mediante la acción de la luz, la observación pretende ir más lejos, al involucrar al proceso de la percepción el acto consciente de utilizar los sentidos para obtener una información que estimamos nos será pertinente.

En el año 2005, la Behavioral Analysis Unit -2 (dedicada a investigar los delitos contra adultos), perteneciente al National Center for the Analysis of Violent Crime (NCAVC) del FBI, organizó un Simposium sobre Asesinatos en Serie (Perspectivas Multidisciplinarias para Investigadores), al objeto de reflexionar sobre el estado actual de las estructuras dedicadas a investigar este fenómeno delictivo, para detectar problemas tanto metodológicos como de procedimiento y efectuar así un más eficiente afrontamiento policial.

¿Cuál es el grado de libre albedrío que el cerebro nos permite?, ¿estamos sometidos a un determinismo biológico que nos conduce a comportarnos de una manera predeterminada?

Desde una perspectiva de la psicología evolutiva y social, un organismo se hace a sí mismo desde el mismo momento en que empieza a interactuar con su ambiente. A medida que el individuo se desarrolla e interactúa con su contexto social, sus respuestas se tornan coherentes con un código ético que le permite responder a los estímulos con una intensidad y dirección determinada, con la que el individuo se siente identificado, lo que configura su personalidad y le hace diferente al resto.

 

 

El comportamiento ha sido, desde siempre,  motivo de estudio para el propio ser humano. La aceptación social de un comportamiento determinado es evaluada por las normas sociales, que nosotros mismos marcamos y regulada por varios medios de control personal, medioambiental y, en definitiva, social. El comportamiento humano es analizado por varias disciplinas, incluyendo la psicología, la sociología y la antropología.