Pedro

ENTREVISTA REALIZADA A PEDRO PABLO DOMÍNGUEZ PRIETO, COAUTOR DE CRIMIORIENTA JUNTO A EVA PALOP ALBELDA

Entrevistador: Juan Antonio Carreras Espallardo

 

España, año 2014, dos criminólogos se entrevistan, uno ha escrito un libro (CrimiOrienta, una guía de orientación profesional para criminólogos), el otro le hace las preguntas, el uno las responde libremente, sin tapujos, sin límite de tiempo, el otro le escribió el prólogo. El uno sabe mucho de criminología y de emprendimiento, el otro sabe qué preguntas hacerle. Andaluz y murciano. Este fue el resultado, esperamos que les guste.

Hace ya bastante tiempo que tenía ganas de poder presentar este libro. Al fin y al cabo, Virginia Domingo, la autora de esta obra, ha estado presente desde que iniciamos la andadura en Criminología y Justicia, y es probablemente una de las personas que se ha implicado más con sus columnas. Desde mayo de 2011, han sido contados los miércoles en los que no nos aportara su visión restauradora de la justicia, y lo ha hecho siempre con una cercanía y una sinceridad que se manifiestan en todos y cada uno de sus artículos. Virginia vive lo que dice, y su opinión y reflexiones es difícil que dejen indiferentes a nadie, ya que trata asuntos desde una perspectiva que, por desconocida para la mayoría de nosotros, a veces resulta chocante cuando nos la explica por primera vez. Pero Virginia es consciente de que su papel en pro de la justicia restaurativa le exige mucha paciencia. Si es necesario, se explicará cuantas veces crea conveniente hasta que todos entendamos el concepto en cuestión. Pero es tal su pasión y convicción por este modelo de justicia, que este año ha decidido además aumentar la difusión de la misma mediante un blog personal.

Uno de los aspectos más importantes a la hora de atraer lectores en una publicación es sin duda alguna el título. Es el que define la identidad del libro, la primera toma de contacto del lector con la obra, aquella que le da una primera idea sobre lo que le puede ofrecer, la riqueza que le puede aportar, la temática que toca... Un nombre atractivo puede inducir a su lectura, o por lo menos a una primera aproximación. Del mismo modo, un título desacertado puede provocar que un libro no tenga la relevancia esperada, por mucho que goce de un buen contenido. Por ello se hace fundamental reflexionar bien sobre el nombre que le pondremos a nuestro #crimebook, ya que de ello dependerá que nuestra obra tenga un mayor o meno impacto. 

"No existe nada más difícil e incierto de realizar que dirigir la introducción de un nuevo orden de las cosas, porque la innovación tiene como enemigos a todos aquellos que han tenido éxito en las condiciones anteriores, y por tibios defensores a quienes pudieran tener éxitos con las condiciones nuevas."

Nicolás Maquiavelo, “El príncipe”

 

La parte primera de este artículo se encuentra publicado como capítulo en libro en Editorial Astrea con el título “La Criminología: el negocio y la quiebra” dentro de la obra Doctrina. Derecho Penal en versión electrónica disponible y descargable para todos los interesados.

Ahora esta continuación me parece obligada y necesaria (con las excepciones respetadas de las opiniones de los lectores) debido a la situación observada durante la experiencia lograda al visitar la mitad de la República Mexicana, en específico a las escuelas de Criminología y Criminalística y algunas Direcciones de penitenciarias y servicios periciales.

Cabe aclarar que lo expresado aquí no es en particular a alguna escuela ni a alguna Dirección, son generalidades observadas y el objetivo del presente es lograr la reordenación de la Criminología, como señala Osvaldo Tieghi, la instauración científica, que para mi interés lo pongo como “la revolución científica de la Criminología”.

Durante la lectura de la obra y al final aparece la bibliografía en la cual se basa este artículo, pero principalmente en dos obras, la primera, “Criminología y dignidad humana” de Antonio Beristain y Elías Neuman2, y la segunda “Las miserias del proceso penal” de Francesco Carnelutti3. Del resto de la bibliografía, lo sorprendente ha de ser que lo mismo se dijo hace algunos años y a la fecha la situación parece ser igual...