La cuestión de las estadísticas criminales y la investigación teórico-práctica (IV)

Con el paso de la Sociedad Feudal a la sociedad regida por la burguesía, cambia el modo de gobierno político y social. Ya no será el soberano la encarnación de la Ley, sino que será a través del Estado que intentará gobernar para todos.

En las ciencias sociales, este cambio político también repercute, ya que éstas se servirán del discurso científico para encontrar soluciones a los problemas sociales que puedan llegar a presentarse, incluidos entre ellos, la criminalidad.

Como hemos visto, la estadística criminal se consolida hacia la misma época en que el positivismo lo hace en torno a la cuestión criminal, sobre todo con Lombroso. Las primeras tareas estadísticas de aquel momento se dan en el marco de las agencias gubernamentales, es decir, las nuevas policías, las penitenciarías, y las agencias relacionadas con la administración de la Justicia.

El término observación, según nos refiere la Real Academia de la Lengua Española, proviene del latín observatio y significa acción y efecto de observar, que a su vez hace referencia a cuatro acepciones, según la misa fuente, de las que nos interesan la primera: examinar atentamente; y la cuarta: mirar con atención y recato, atisbar.

Mientras que el verbo ver se refiere al proceso de percibir los objetos por los ojos mediante la acción de la luz, la observación pretende ir más lejos, al involucrar al proceso de la percepción el acto consciente de utilizar los sentidos para obtener una información que estimamos nos será pertinente.

No hace falta mucho conocimiento para comprender la importancia que tiene “la prueba” en lo jurídico.¿Podrían abogados y jueces ejercer su profesión sin este elemento? No hay problema cuando nos hallamos frente a la demostración concreta, absoluta y positiva que prueba un hecho. (Que por otra parte, no es lo más frecuente en la actividad diaria de los tribunales) El problema se plantea cuando las pruebas no son tan absolutas, y se debe recurrir a las “Pruebas periciales”. El presente planteamiento se refiere a cuando la “Prueba pericial" es la responsable o, dicho en términos más suaves, la “esperanza” que existe para convencer a todos de la verdad de los hechos ocurridos en el pasado inmediato o lejano.

La Constitución de 1978 atribuye a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en su artículo 104, la misión de proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana, misión que es desarrollada por la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en la que, en su apartado g, del artículo 11, se encomienda, entre otras misiones, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado investigar los delitos para descubrir y detener a los presuntos culpables, asegurar los instrumentos, efectos y pruebas del delito, poniéndolos a disposición del Juez o Tribunal competente, y elaborar los informes técnicos y periciales procedentes.

El pasado 26 de mayo de 2011, leíamos la siguiente noticia en la prensa: "Detenidos cinco empresarios españoles que iban a vender helicópteros de combate a Irán y Venezuela" (Diario ABC, Ed. digital, de 26-5-2011).


     En efecto, la Policía Nacional evitó la venta de nueve helicópteros de combate y piezas de repuesto a Irán y Venezuela, con la detención de los vendedores, cinco empresarios españoles y de quienes iban a comprarlos, tres iraníes que habían llegado a España para cerrar el trato. La Policía intervino en Navas del Rey (Madrid) y Sabadell (Barcelona) nueve helicópteros Bell-112, repuestos y diverso material de guerra valorado en 100 millones de euros. Los helicópteros Bell-112 son de fabricación estadounidense y se destinan al transporte de tropas y material de guerra. Los helicópteros estaban ocultos en naves industriales en Navas del Rey, Sabadell y Tarrasa.

El presente expone de manera sencilla la nueva ciencia que alza crecimiento desde hace algunos años y que lleva por objetivos el estudio de las víctimas y la atención a éstas. Así mismo se han desarrollado conceptos, programas y herramientas que permiten el entendimiento de éstas, lo que ha dado lugar a una revolución de conocimientos y técnicas de estudio, así como su fuerte influencia en las políticas públicas nacionales e internacionales para atender a las víctimas, se hace referencia a la Victimología.

Es común entre la comunidad científica considerar que en el estudio de casos se produce un sesgo hacia la verificación en el sentido de que existe una tendencia a confirmar las nociones preconcebidas del investigador. La experiencia de este investigador le ha mostrado que muchos investigadores policiales descansan mucha de su seguridad argumental en lo que denominan “su olfato policial” a la hora de elaborar hipótesis y descubrir indicios que permiten comprobarla, cuando en realidad ignorar otros datos que las falsan totalmente.

En su empeño por alcanzar el máximo rigor científico en la elaboración de perfiles psicológicos de delincuentes violentos, los casos elegidos por el perfilador psicológico han de compartir dos características muy concretas: su relevancia y su naturaleza.

Deben ser relevantes por la gravedad de los actos que se contemplan y por las consecuencias que de ellos se derivan. Los casos, delitos violentos como el homicidio y la agresión sexual, muestran variedad de agresores que eligen diferentes tipos de víctimas y que las agreden utilizando diferentes estilos para las mismas conductas, de tal modo que evidencian ser diferentes personalidades que llevan a cabo muy similares comportamientos. Son hechos que provocan un gran sufrimiento a las víctimas y a su entorno, cuando no la muerte, a la vez que provocan un gran daño a la sociedad en la que suceden, que ve mermada su libertad y su derechos fundamentales a la vida y a la seguridad.

1. Introducción

En el mes de septiembre de 2008, Consulta Mitofsky y la Subsecretaría de Educación Media Superior del Gobierno de México publicaron los resultados de la primera encuesta nacional de exclusión, intolerancia y violencia en escuelas públicas de educación media superior. Fueron interesantes los parámetros de aplicación, pues se efectuó sobre 13 mil 104 estudiantes de nivel superior (de subsistemas federales, estatales y autónomos) a nivel nacional, cuyas edades oscilaron entre los 15 y los 19 años.

La pena que se impone a quien ha cometido un delito tiene una finalidad concreta para el autor del mismo -su reinserción social-  que si se consigue es de enorme utilidad, tanto para él, como para la sociedad en general, pero qué utilidad tendría esa pena para la víctima que sufre los daños y perjuicios concretos del delito. Esta pregunta le lleva al autor de este artículo a analizar la forma en la que debería estar presente la víctima en el cumplimiento de la pena.