La detención del antiguo director y gerente del Fondo Monetario Internacional –el político francés Dominique Strauss-Kahn– hace unos días, acusado de varios delitos de agresión sexual, se convirtió en un espectáculo mediático que puso de nuevo en primera plana el llamado perp walk; una práctica muy habitual en los Estados Unidos donde la policía, literalmente, pasea (walk, en inglés) al presunto autor responsable de los hechos (perpretrator) ante la prensa y los medios de comunicación, con una puesta en escena de cadenas y grilletes, digna de la peor justicia penal que en Europa comenzó a desaparecer a finales del siglo XVIII, cuando se juzgaba y hacía ejecutar lo juzgado en el interior de las prisiones, sin recurrir a truculentos escarnios personales a pie de calle.

Actualmente al menos en nuestro país hay una excesiva judicialización de los conflictos. Cualquier problema por nimio que sea es susceptible de acabar en los tribunales en forma de juicio de faltas. Esto supone que los juzgados se colapsan con asuntos menores en una proporción evidentemente apabullante de un 30% de delitos y un 70% de faltas.

Muchos de estos casos son problemas derivados de la convivencia vecinal, amistades que se rompen...en definitiva conflictos licitos y normales como seres humanos que somos y que llegan al sistema judicial penal en forma de insultos, amenazas, pequeñas peleas. (Nuestra mentalidad ha cambiado, con el devenir de los tiempos, pues hace unos años no tantos, por ejemplo , que el vecino,  te llamara fea y gorda, podía afectar en lo más intimo de tu orgullo y por supuesto que con seguridad  jamás volvías a dirigirle la palabra, pero era algo que quedaba ahí y como mucho en una retaila de insultos hacia su persona como compensación...ahora claramente se va a denunciar porque se cree que el juez restaurará el honor mancillado por este vecino).

Aunque esto no es el mayor problema, el gran disgusto es que las personas creen que en un juicio van a encontrar la solución definitiva al tema, creen que van a poder explicar al juez con lujo de detalles por qué ha sucedido los hechos, la relacion con el contendiente, incluso que podrán narrar de forma exhaustiva la evolución de su relación con la otra parte....en definitiva tienen tantas esperanzas en el juicio que es descorazonador ver que rara vez cubriran sus expectativas. ¿Por qué?

Como defensora de la Justicia Restaurativa siempre he pensado que la participación de los  directamente implicados en el delito en el proceso de justicia penal no solo  es beneficioso para ambos sino también para sus allegados. Asimismo la participación de la comunidad produce unos beneficios de magnitudes incalculables ya que el principal daño que produce un delito es la pérdida de confianza tanto a nivel personal como comunitario. Precisamente por eso la Justicia Restaurativa favorece la restauración de esta confianza así como una reparación material y moral de la víctima directa del delito.

Pero ¿qué ocurre cuando la participación de la comunidad se hace de forma mediática?

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