“El uso del teléfono móvil con fines sexuales”

“Como lección dedicada a Álvaro y Daniela”

I. LA PRACTICA DEL “SEXTING”

1. En qué consiste el “sexting”

Con este término “sexting”, que es un acrónimo de las voces inglesas sex (sexo) y texting (escrito, mensaje), se define la práctica que consiste en el envío de contenidos de tipo sexual, principalmente, fotografías -selfies- y/o vídeos producidos, generalmente, por el propio remitente, a otras personas por medio del teléfono móvil. Este fenómeno del “sexting”, se ha extendido, desde hace varios años, entre los jóvenes gracias a las redes sociales y a las aplicaciones de mensajería efímera tipo Snapchat, que prometen que un mensaje se autodestruye pasado un cierto tiempo, lo que ofrece una cierta garantía de mandar imágenes, privadamente, un tanto subiditas de tono. Muy relacionado con esta práctica del “sexting” se encuentra el llamado “sex-casting”, que supone la grabación de contenidos sexuales a través de la Webcam y difusión de los mismos por e-mail, redes sociales o cualquier canal que permiten las nuevas tecnologías.

Os voy a hablar de un pequeño grupo de personas que pueden hacer que el ciberespacio (sí el ciberespacio, algo inabarcable), sea más seguro para todos, pero sobre todo, para los más jóvenes. Este grupo se compone de personas, con multitud de conocimientos, que por separado no son tan eficaces como cuando se juntan todos ellos. La cibercriminología, campo en el que son expertos este grupo de criminólogos, aporta conocimientos sobre conductas problemáticas o delictivas en el ciberespacio y su trasvase a la vida real, aporta conocimientos sobre las consecuencias para las víctimas, pero lo más importante, aporta conocimiento para la prevención de estas conductas.