Los casos de “bullying” que están teniendo lugar durante los últimos años en Estados Unidos, de los cuales muchos han finalizado con el suicidio de la víctima, han motivado que los fiscales y familiares de estos jóvenes acosados en la escuela, reclamen un mayor endurecimiento de las penas para los causantes del maltrato. Igualmente se ha conseguido que los que infringen este daño psicológico y físico a sus compañeros, salgan del anonimato que les proporcionan las paredes de los colegios e institutos, y puedan ser conocidos e identificados por la población general.