"Instituciones penitenciarias ya confirmó el viernes pasado por la tarde la concesión del tercer grado al preso Uribetxebarria por razones humanitarias y porque entendía que pese a la entidad de los delitos cometidos, entre ellos el secuestro durante 532 días de José Antonio Ortega Lara, resulta indudable que la gravedad de la enfermedad y su previsible evolución mitigan extraordinariamente la peligrosidad del recluso. La decisión obedece a la aplicación del artículo 104.4 del reglamento penitenciario.

La Secretaria General de prisiones condicionaba la libertad condicional del recluso al cumplimiento de varias y estrictas normas de conducta, que se mantenga alejado de sus victimas y familiares, y la prohibición de participar de forma activa o pasiva en manifestaciones públicas de enaltecimiento o legitimación de la violencia. Mientras las víctimas de este preso, estudian una huelga de hambre contra la excarcelación”

“Continúan los ataques a supermercados amparados en el camino abierto por el SAT (sindicato andaluz de trabajadores) con el alcalde de Marinaleda  y diputado andaluz por IU, Sánchez Gordillo)” “Ya se ha producido los primeros efectos de su desafío a la justicia: al asalto a un supermercado Coviran, la pasada semana, se suman ataques-pintadas a dos centros de mercadona y a una furgoneta de reparto  de Valencia”. “Las patronales del sector consideran que promover estas actuaciones rompen con los principios más elementales de la convivencia en un país democrático”

Podríamos pensar de una forma romántica en Robin Hood, incluso me viene a la mente Errol Flyn, con sus mallas verdes, robando a los ricos para dárselo a los pobres, pero claro esto no es una película, ni estamos en épocas pasadas de represión de un señor feudal, estamos en un país democrático.

La Justicia Restaurativa: marco jurídico

La Justicia Restaurativa se presenta como un nuevo paradigma en la resolución de conflictos penales. Sus orígenes se remontan a la década de los setenta del siglo XX, en la que comienzan a proliferar los movimientos que plantean la necesidad de modificar los sistemas penales ante la incapacidad de los mismos para cumplir los fines que socialmente se les exige1. En concreto, comienza a calar la idea de que la prisión no puede ser la única manera de responder al crimen y que son necesarias visiones alternativas sobre la justicia penal. Estos incipientes movimientos ejercieron notable influencia sobre las instituciones internacionales de forma que tanto la ONU como el Consejo de Europa y Unión Europea han elaborado textos recogiendo la  importancia de esta nueva visión.

Desde que leí un articulo de mi buena amiga Lisa Rea, directora de la asociación Justicia Restaurativa Internacional, de la que formo parte, no he podido dejar de hacerme la pregunta que a ella misma, ya la hicieron en su día ¿de qué lado estas?. Exactamente es una cuestión que nos planteamos muy a menudo, los que nos dedicamos a este campo ¿la justicia restaurativa se centra en las victimas o en los infractores? Lo peor es que si no nos lo planteamos nosotros, la sociedad en general parece estar continuamente obligándonos a posicionarnos en un lado u otro, en un sentido u otro. Siempre parece que tenemos que estar decidiendo, o eres “rojo” o eres “facha”, o estas afiliado a un sindicato o estas contra los trabajadores, o eres seguidor de algo o estas en contra. 

“Ángel Carromero, el joven de Nuevas Generaciones del PP retenido en Cuba desde que sufrió un accidente de tráfico en el que murió Oswaldo Payá, ha sido acusado de homicidio. Mientras, la viuda de Payá reclama una entrevista con Angel Carromero y Aron, los últimos que vieron a su marido con vida. “Me he enterado por la televisión de esta versión de los hechos. Lo correcto hubiera sido que informaran a la familia antes…”.”Tengo que encontrar la verdad de esto…y sigo exigiendo al Gobierno cubano que tienen a esos muchachos bajo investigación me dejen entrevistarme con ellos. Es mi derecho”

No voy a hablar de temas políticos, no es el momento ni el lugar pero esta noticia me sirve para resaltar algo muy interesante: las víctimas nunca son escuchadas. Está claro ya sea una dictadura o no, una democracia o no, de “derechas” o de “izquierdas”, el sistema no atiende las necesidades de las víctimas y se apropia del dolor, del daño y del problema de éstas.

“Doce personas han muerto y otras 59 han resultado heridas en un tiroteo en un cine, cerca de Denver (EEUU) cuando un enmascarado ha entrado en una sala y ha disparado indiscriminadamente. El atacante, un hombre vestido de negro con casco y máscara ha irrumpido en la sala de cine con una escopeta y ha comenzado a disparar. El presunto asesino James Holmes, de 24 años es un chico aparentemente normal e incluso brillante, aspirante a neurocientifico”.

Este es el resumen de las muchas noticias que se pueden leer sobre la masacre que acaeció hace unos días en un cine normal, de una población normal de EEUU. Resalto la palabra normal, porque es lo que define este terrible suceso, a las victimas y al propio atacante. El presunto asesino James Holmes, no es un “monstruo” al que las víctimas y todos nosotros podamos odiar para mitigar el dolor, no actuó por motivos ideológicos, no es un terrorista, no proviene de una familia desestructurada ni de un entorno marginal, nisiquiera tiene algún retraso mental sino que todo lo contrario, parece que tenia un futuro prometedor y brillante. Hubiese sido más llevadero si este asesino hubiese sido árabe, delincuente habitual o simplemente un loco…sin embargo para ahondar más en el dolor y las preguntas sin respuesta, el atacante es un norteamericano aspirante a neurocientifico con una familia como cualquier otra. Entonces surge una pregunta terrible ¿Por qué? ¿Por qué alguien aparentemente normal puede convertirse en un asesino?

“ Un ciudadano francés residente en Madrid que pasaba unos días de vacaciones en Murcia falleció por el impacto de una piedra de 15 Kg lanzada contra su coche por un niño de 13 años, en un puente  que une la Manga del Mar Menor con Cartagena”

Esta es una de tantas y tantas noticias de sucesos y delitos trágicos que todos los días podemos ver en prensa escrita y televisión. En este caso además el chico no puede ser juzgado porque no tiene la edad mínima legal. Por supuesto, que muchas voces ya habrán vuelto a clamar por “justicia”, o lo que últimamente parece lo mismo,  que estos menores puedan ser juzgados y condenados, otra vez equiparación entre justicia y castigo. ¿Pero se haría justicia metiendo a este chico en  un centro de internamiento?

“El Consejo General del Poder Judicial aboga por destipificar ciertas faltas penales y apoya una cultura de resolución de conflictos basada en la mediación, conciliación y arbitraje”

Cuando una persona que se dedica a la Justicia Restaurativa y ha sido juez como yo, lee este titular, en un principio puede estar contenta ya que el máximo órgano de los jueces, tiene claro o así lo parece, que no todos los conflictos se pueden resolver de forma más satisfactoria  en los juzgados.

Consuelo Ordoñez, ha opinado “el estado no puede dejar de exigir el requisito de colaboración y no debe fomentar la flexibilidad en el cumplimiento de las penas”, también ha criticado que el Ministerio de Interior haya hecho caso omiso a esta petición de las víctimas de que se haga justicia.

El propósito de la reflexión de hoy, no es hablar de víctimas de terrorismo exclusivamente sino de toda clase de victimas, de todos los seres humanos que han sufrido un daño que según el estado es un delito y por eso, está sancionado por la ley.

“Un padre que agredió a su hijo adolescente considerado muy problemático aceptó ayer cumplir seis meses de cárcel por un delito de maltrato en el ámbito familiar. Además la acusación pública planteó que el padre no pueda acercarse a su hijo a una distancia inferior a 100 metros ni comunicarse con él por cualquier medio por un tiempo de dos años. Estos hechos ocurrieron hace dos años”

Cuando leo noticias como estas, solo pienso ¿con esto creen que el asunto está solucionado? ¿Piensan de verdad, que estas personas no van a tener más problemas por el mero hecho de esta sentencia? Efectivamente el delito concreto, la agresión,  ya ha sido sancionada y castigada pero y después…lo lógico debiera ser buscar el por qué, la génesis de este delito, para poder solucionar cual es el problema familiar que subyace y que llevó a estas consecuencias en forma de ilícito penal.