Los policías, criminólogos y expertos en ciencias forenses, sabemos lo importante que es la cadena de custodia en toda investigación que se realice. No respetarla puede tirar por la borda muchas horas de concienzudo trabajo. Es una labor minuciosa que no depende de una única persona.
Todos los fines de semana hay detenidos por esta clase de delitos, generalmente por superar el límite de alcohol permitido pero también por excesos de velocidad. “Lógicamente”, cuando el detenido es una persona conocida o famosa, esto genera más revuelo en la sociedad. Este “lógicamente” lo digo con reticencias porque el infractor sea o no famoso, es un ser humano y como tal puede cometer los mismos errores que el resto de la población. La diferencia quizá pueda estribar, en que el que detengan a un famoso genera “morbo” y da para vender muchos minutos en televisión, cosa que no ocurre si Pepito Pérez, comete el mismo delito. También es cierto que si se es conocido, eres o puedes ser un ejemplo para el resto de los ciudadanos, pero eso es todo y dicho esto, no estaría mal recordar aquella frase tan elocuente, “quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”.
Durante el siglo XVI, los países escandinavos pusieron de moda unas jarras, a las que llamaban mug, donde tomaban las bebidas muy calientes; como aquellos tazones solían decorarse con las facciones más grotescas de un rostro humano, de ahí procede el origen etimológico del doble sentido que tiene, hoy en día, la palabra inglesa mug, designando tanto a la taza donde se toma el desayuno como, de forma muy coloquial, el careto de las personas.
Felix Ríos es uno de los pocos criminólogos que realizan en España su trabajo como tal. Este sábado imparte en Cartagena un seminario sobre perfilación criminal.
“Es mejor un mal acuerdo que un buen juicio”, esto es una sabia realidad que aprendí y constaté cuando ejercí como juez, pronto me di cuenta que nunca sería una buena juez, al menos para el 50% de los que acudían al juzgado. Para ese 50% no habría hecho justicia porque efectivamente, no les habría dado la razón. Hay una frase que refleja perfectamente esta realidad: “la justicia total es imposible, y sino piensas así, déjame decirte que es por eso por lo que es imposible, pues…qué es justo para ti, que lo sea para mí?”
Es un día cualquiera en Madrid. La gente compra, trabaja, no trabaja, pasea… y los del top-manta corren. Un coche de policía se acerca por la calle Preciados: es hora de echarse la manta al hombro y escapar corriendo. Los ciudadanos honrados suelen dejar pasar tanto a los perseguidos como a los perseguidores. Reina la indiferencia. Mientras esto ocurre, un rutinario control de identidad se desarrolla en el barrio de Lavapiés. Un par de agentes de paisano, en cumplimiento de su deber, pide a varias personas que se identifiquen. La gran mayoría tienen rasgos físicos no europeos: son negros o tienen aspecto árabe u oriental. Algunos de estos ciudadanos son extranjeros sin permiso de residencia en España. Al comprobarlo, los agentes los detienen, acusados de cometer una falta administrativa prevista en la llamada Ley de Extranjería.
El belga Georges Remi (1907-1983) pasó a la historia del cómic con el sobrenombre artístico que ideó siendo joven a partir de la primera letra de su apellido paterno, seguida de la inicial de su nombre de pila; es decir: R, G, que, pronunciándolo de acuerdo con su lengua materna, el francés, era: Hergé. El famoso creador de Las Aventuras de Tíntín y Milú publicó en blanco y negro las primeras tiras de estos personajes en el suplemento infantil Le Petit Vingtième del diario Le Vingtième Siècle (El siglo XX) en 1929 y, al año siguiente, la historieta comenzó a editarse en formato de libro. En 1930 apareció publicado el segundo volumen de sus obras titulado Tintin au Congo (Tintín en el Congo) que se reeditó en color –corrigiendo parte de su contenido– en 1946.
México, país conocido internacionalmente por sus altos índices de delincuencia organizada, da muestras de empezar a obtener algunos resultados en la lucha contra este tipo de delitos. Un referente claro del compromiso contra la delincuencia organizada es el estado de Chiapas, donde ésta ha llegado a ser de las más bajas de todo México.










